La confitería Rufino de Aracena vive días de luto tras la muerte de su copropietario y maestro pastelero, que tenía poco más de 60 años y seguía trabajando en el obrador.
Huelva Información da cuenta del fallecimiento de José Luis Rodríguez Romero, uno de los propietarios de la confitería Rufino, uno de los establecimientos históricos de Aracena.
Rodríguez Romero tenía poco más de 60 años y seguía en activo como maestro pastelero. Compartía la propiedad del negocio con sus hermanos, a quienes había pasado el legado de sus padres, José Luis y Gertrudis.
El negocio forma parte del paisaje comercial y gastronómico de la localidad, en plena Sierra de Huelva. Rodríguez Romero no se limitaba a la gestión: seguía elaborando los dulces en el obrador, de modo que mantenía el vínculo directo con el oficio.
La confitería pasa así de una generación a otra dentro de la misma familia, y el fallecimiento afecta a una empresa que sigue ligada a la tradición repostera de Aracena.

