La campaña de frutos rojos ya está en marcha en Palos de la Frontera, con fresas en los mercados a mediados de diciembre. Un agricultor de la zona advierte de que no hay quien tome el relevo del campo.
Según publica cope.es, en los campos de Palos de la Frontera ya ha comenzado la campaña de frutos rojos, de la que saldrá una parte de las más de 300.000 toneladas de fresas y arándanos que producirá la provincia de Huelva. Las primeras fresas llegarán a los mercados a mediados de diciembre, aunque la producción será mínima hasta finales de año.
El pico de trabajo se concentra entre febrero y abril. El agricultor Juan, veterano del sector, explica que la campaña obliga a coordinar a mucho personal y a poner en marcha una estructura grande. Colocar los plásticos que cubren los cultivos puede llevar unos 15 días.
"Es lidiar con muchísimo personal de muchísimos sitios y poner en marcha un tinglado tan grande. No es fácil"
Juan
Agricultor
Su hija Eva, responsable de la parte administrativa de la empresa, calcula que la campaña agrícola requiere atraer a unas 20.000 personas de otros países. La firma necesitará contratar a unas 260 personas en plena producción, llegadas de países como Rumanía, Bulgaria, Marruecos, Guatemala, Colombia, Ecuador, Senegal o Mali.
Eva atribuye esa dependencia a la dificultad para retener a trabajadores nacionales toda la campaña. Según explica, las personas que empiezan en febrero suelen encontrar otro empleo cuando llegan marzo o abril, en plena producción.
"Al final, el campo es lo último que quiere de todo el mundo"
Eva
Administrativa en una empresa agrícola
A la falta de personal se suma el coste del transporte. Llevar un palé a Alemania cuesta entre 250 y 260 euros, y cualquier subida del gasóleo la asumen los agricultores. Eva añade que el gasto en fertilizantes y combustible no deja de subir, mientras que el precio de la fruta que cobra el agricultor apenas varía.
Juan considera la fresa un producto "muy atractivo" y ve el futuro del sector "mal, mal, mal" por la falta de relevo generacional. Sus hijos trabajan en la empresa, pero reconoce que ese caso es una excepción.
"Yo pienso que de campo nada, porque es que no tenemos a gente que nos releve"
Juan
Agricultor

