Se ha iniciado el procedimiento para catalogar como Bien de Interés Cultural una carta de pago firmada por Miguel de Cervantes el 8 de julio de 1593, cuando recaudaba para la Corona.
El procedimiento para catalogar y proteger como Bien de Interés Cultural (BIC) una carta de pago firmada por Miguel de Cervantes el 8 de julio de 1593 ha vuelto a poner el foco en la etapa andaluza del autor de El Quijote. Según recoge ABC, el documento acredita su labor como recaudador para la Corona dentro de la denominada comisión de Isunza.
El historiador José Manuel Lucía Megías, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, sostiene que los papeles administrativos sitúan a Cervantes en un lugar y una fecha concretos, pero no permiten conocer su personalidad. Advierte de que un documento puede confirmar una fecha, una cantidad o una obligación, aunque su lectura exige conocer las leyes y procedimientos de la época, y que una lectura sin ese contexto puede derivar en una «ficción histórica».
«Los documentos hay que leerlos en el conocimiento administrativo de la época.»
Por su parte, el investigador Bartolomé Miranda Díaz, vinculado a la Universidad de Sevilla, ha localizado en los últimos años papeles que documentan el paso de Cervantes por varias localidades del Aljarafe sevillano, como Sanlúcar la Mayor, Huévar, Pilas, Castilleja del Campo y Salteras. Según el justificante de 1593, por sesenta días de trabajo el escritor cobró 600 reales.
Lucía Megías rechaza calificar esos años como oscuros, porque la documentación permite seguir su rastro casi día a día. Miranda Díaz añade que la etapa andaluza coincide con la escritura de obras como El rufián dichoso, La española inglesa, Casamiento engañoso, El coloquio de los perros y Rinconete y Cortadillo.

