Los peritos judiciales apuntan a un defecto de nivelación en el carril como posible desencadenante de la fractura que provocó el siniestro del Iryo en Adamuz, con 46 muertos.
Los tres peritos judiciales designados por el Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba), que instruye la causa del siniestro ferroviario de Adamuz, han entregado un informe en el que señalan que un "defecto de nivelación" de 6,4 milímetros en el carril derecho de la vía 1, por donde circulaba el tren Iryo, pudo contribuir a la rotura de la vía que causó 46 muertos y más de 120 heridos el pasado 18 de enero. Según publica Huelva Hoy, el defecto fue detectado en octubre de 2025.
El informe, remitido a la jueza, explica el mecanismo: cuando una rueda cae en el bache de -6,4 mm en el punto kilométrico 318+682, el eje se inclina y, al recuperar la horizontal, la rueda derecha golpea el carril izquierdo, un efecto balancín que genera una interacción constante entre ambos carriles. Los peritos sostienen que esta dinámica pudo acelerar la fatiga del material y provocar la fractura de la soldadura aluminotérmica del raíl, considerada la zona más débil de la estructura.
Los investigadores subrayan que "las soldaduras modifican la estructura metalúrgica del acero" y que, si existiera un microdefecto interno invisible, las cargas dinámicas no previstas "pueden provocar que las microgrietas se propaguen mucho más rápido hasta incluso poder fracturar la unión de los carriles". No obstante, advierten de que no pueden dar un diagnóstico concluyente sobre el "fallo catastrófico total" ocurrido a pesar de que las 114 soldaduras del sector fueron declaradas aptas menos de un año antes.
En el escrito, los peritos también reclaman a Renfe que confirme la existencia y ubicación de los registradores de datos Deuta, y piden que se facilite su contenido. Sobre la petición de Iryo para trasladar los vagones 1 al 5 a la base de mantenimiento de La Sagra (Toledo), los peritos ven "ningún impedimento" siempre que se realice una inspección visual previa de ejes y ruedas, y solicitan ser avisados con antelación para supervisar las labores. Además, insisten en que, una vez verificados, se presente el programa de marcha detallado y se acredite que no se alterará ningún dato relevante para la investigación.

