La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y la Asociación de Periodistas de Madrid (APM) han mostrado su "más enérgica condena" ante la elaboración de un documento en el Ministerio del Interior que clasifica ideológicamente a decenas de profesionales de la información.
La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y la Asociación de Periodistas de Madrid (APM) han expresado su "más enérgica condena" por la elaboración de un documento que "clasifica ideológicamente a decenas de profesionales de la información", según publica Huelva Hoy. El listado, elaborado entre finales de 2023 y 2024 por la Oficina de Comunicación del Ministerio del Interior, incluye a directores de medios, columnistas, tertulianos y redactores, así como a responsables o antiguos responsables de organizaciones profesionales como la FAPE, la APM o la Asociación de Periodistas Parlamentarios.
También figuran periodistas que cubren habitualmente información relacionada con Interior, la Policía Nacional o la Guardia Civil. Para la FAPE, esta práctica es "incompatible con el Estado de derecho" y supone "introducir un elemento de vigilancia y potencial represalia sobre el ejercicio profesional de la información". La organización advierte de que "ningún organismo del Estado tiene legitimidad para fichar, catalogar o perfilar ideológicamente a quienes ejercen el periodismo", al considerarlo un ataque directo a la libertad de prensa recogida en el artículo 20 de la Constitución Española.
La FAPE considera "especialmente grave" que se establezca una distinción entre periodistas "afines" y "problemáticos" desde una institución con capacidad para influir en el acceso a fuentes, acreditaciones y trato institucional. Por ello, exige al Ministerio del Interior el "cese inmediato" de cualquier práctica de clasificación, seguimiento o perfilado de periodistas por parte de organismos públicos, así como garantías de que los incluidos en el listado no han sufrido perjuicio o represalia alguna y la depuración de responsabilidades en el seno de la Oficina de Comunicación.
"La libertad de prensa no es un privilegio de los periodistas, sino una garantía democrática de toda la sociedad: cuando se vigila a quienes informan, se controla indirectamente el derecho a recibir información veraz", concluye la organización.
La FAPE ha hecho un llamamiento a las demás asociaciones profesionales, colegios de periodistas, sindicatos y a la ciudadanía para que se sumen a la exigencia de transparencia y rendición de cuentas.

