La futura EDAR de Matalascañas se construirá soterrada junto a la actual, más alejada de la costa. La CHG ha elegido esta opción tras un estudio de alternativas de 466.000 euros.
La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha seleccionado la construcción de una nueva depuradora soterrada en Matalascañas, en una parcela contigua a la actual pero más alejada de la línea de costa. Así lo ha decidido tras finalizar el Estudio de Alternativas, según publica Diario de Huelva.
El estudio, que ha costado 466.000 euros, evaluó cuatro ubicaciones posibles y dos tecnologías de tratamiento. La opción ganadora empleará el sistema MBBR, un tratamiento biológico de aguas residuales, y el soterramiento permitirá reducir el impacto visual en un entorno próximo a espacios naturales.
Las demás alternativas fueron descartadas por presentar mayores longitudes de conducción, afecciones ambientales relevantes o problemas con la disponibilidad de terrenos.
La nueva fase arranca con la redacción del Estudio de Impacto Ambiental, previsto para finales de este año.
Paralelamente, la CHG ya dispone del pliego para contratar el Proyecto Constructivo de Ampliación y Mejora de la EDAR, que comenzará una vez obtenida la Declaración de Impacto Ambiental.
La actuación, financiada por la Dirección General del Agua, busca mejorar el saneamiento del núcleo costero con una instalación mejor integrada en el paisaje.

