La Guardia Civil ha investigado a una persona por un incendio forestal ocurrido en agosto en Beas, que afectó a 1,2 hectáreas. El fuego se originó por el uso de una radial sin medidas de seguridad.
La Guardia Civil ha puesto a disposición judicial las diligencias abiertas contra una persona investigada por su presunta implicación en un incendio forestal registrado el pasado 23 de agosto en una finca privada del término municipal de Beas. El fuego arrasó 1,2 hectáreas de pinos, eucaliptos y monte bajo, según el Instituto Armado.
Tal y como recoge Andalucía Información, las pesquisas del Seprona apuntan a que el incendio se originó durante el uso de una radial, una herramienta de corte por fricción, en labores de construcción del vallado perimetral de la finca. Las chispas alcanzaron vegetación seca próxima al punto de trabajo. La persona investigada carecía de medidas de prevención y, aunque intentó sofocar las llamas por sus propios medios, la rápida propagación se vio favorecida por las altas temperaturas y la sequedad del pasto.
Varios ciudadanos que vieron la columna de humo alertaron al 062 de la Guardia Civil, lo que permitió movilizar a efectivos de la Policía Local, Bomberos, así como a varios camiones del Infoca, un helicóptero y dos avionetas. El incendio se dio por extinguido siete horas después de su inicio.
Este tipo de delito por imprudencia grave puede conllevar penas de prisión de seis meses a un año, además de multa económica, según recuerda la Guardia Civil.
La Guardia Civil insiste en extremar las precauciones en trabajos agrícolas, forestales o de construcción en épocas de alto riesgo, evitar el uso de herramientas que generen chispas cerca de vegetación seca y disponer siempre de equipos de extinción inmediata, como mangueras o extintores.

