La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias ha notificado este viernes un nuevo positivo en Gibraleón. Con él, Andalucía suma 63 casos humanos de fiebre del Nilo Occidental en 2026.
Un nuevo positivo en Gibraleón ha elevado a 63 los casos humanos de fiebre del Nilo Occidental registrados en Andalucía en lo que va de 2026, según ha notificado este viernes la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, tal y como recoge Huelva Hoy.
De esos 63, 56 se concentran en la provincia de Sevilla, 6 en Huelva y 1 en Málaga. En la provincia onubense, los positivos se reparten entre Almonte, Hinojos, Gibraleón, Niebla, San Bartolomé de la Torre y Mazagón, núcleo que comparten Palos de la Frontera y Moguer.
En el resto de Andalucía, Villamanrique de la Condesa sigue siendo el municipio con más casos, con once, seguido de Dos Hermanas (nueve), Coria del Río (seis) y La Puebla del Río, Almensilla y Aznalcázar (cinco cada uno). También hay positivos en Palomares del Río y Sevilla capital (tres cada uno), Los Palacios y Villafranca y Bollullos de la Mitación (dos), y en Olivares, San Juan de Aznalfarache, Utrera, Huévar de Aljarafe, Pilas y Pizarra (uno cada uno).
La actualización también ha modificado el mapa de áreas en alerta por circulación del virus, que ahora incluye 31 municipios andaluces. Gibraleón se ha incorporado a la lista, mientras que Campanillas (Málaga) y Bollullos de la Mitación (Sevilla) han salido de ella.
En Huelva permanecen en alerta Almonte, Hinojos, Niebla, San Bartolomé de la Torre, Gibraleón y Mazagón, lo que implica a los ayuntamientos de Moguer y Palos de la Frontera. En Sevilla, la relación incluye a Almensilla, Aznalcázar, Coria del Río, Dos Hermanas, Gerena, Guillena, Huévar del Aljarafe, La Puebla del Río, Las Cabezas de San Juan, Los Palacios y Villafranca, Mairena del Aljarafe, Olivares, Palomares del Río, Pilas, Sanlúcar la Mayor y Utrera.
La declaración de un área en alerta obliga a intensificar las vigilancias entomológica, animal y humana, y a activar acciones de promoción comunitaria. Los ayuntamientos deben reforzar la comunicación a la ciudadanía y aumentar el control y tratamiento de los mosquitos transmisores.

