Un fallo en un cable de fibra óptica de Movistar dejó sin conexión a internet ni cobertura móvil a numerosos municipios de la Sierra de Huelva durante la jornada del lunes. El servicio se restableció de forma progresiva por la tarde.
El lunes amaneció con el móvil mudo y la pantalla en blanco para miles de vecinos de la Sierra de Huelva. Un corte en un cable de fibra óptica de la red de Movistar dejó sin internet ni cobertura móvil a numerosos municipios de la comarca durante varias horas, en una jornada que volvió a poner de manifiesto la fragilidad de las comunicaciones digitales en el medio rural.
Los primeros avisos comenzaron a circular por las redes sociales a primera hora de la mañana. Vecinos de localidades como Aracena, Cortegana o Jabugo reportaban la imposibilidad de hacer llamadas, enviar mensajes o conectarse a internet. La incidencia, según confirmó posteriormente la operadora, se debió a una rotura en un cable de fibra óptica que afectó a buena parte de la comarca.
Sin servicio en farmacias, centros sanitarios y comercios
La caída de la red no fue solo una molestia para el ciudadano de a pie. Durante las horas que duró el apagón digital, farmacias, centros de salud y pequeños comercios de la Sierra se vieron seriamente afectados al no poder acceder a aplicaciones esenciales ni realizar pagos con datáfono. “No podíamos ni atender recetas ni cobrar con tarjeta”, explicaba un farmacéutico de Aracena a través de un mensaje de texto — el único canal que logró funcionar de forma intermitente.
Los datáfonos quedaron inutilizados en buena parte de los establecimientos, lo que obligó a muchos comerciantes a aceptar solo efectivo o a anotar las compras para cobrarlas más tarde. “Ha sido un caos. La gente no llevaba dinero encima y nosotros sin poder cobrar”, relataba la dueña de una tienda de alimentación en Cortegana.
La dependencia digital, al descubierto
El incidente evidenció la dependencia casi absoluta de las comunicaciones digitales para el día a día en la Sierra. Sin conexión, muchas gestiones cotidianas se volvieron imposibles: desde consultar el saldo bancario hasta pedir cita médica o simplemente comunicarse con familiares. “Te das cuenta de lo vulnerable que eres cuando no tienes cobertura”, comentaba un vecino de Jabugo en cuanto pudo volver a conectarse.
Movistar, a través de sus canales de atención al cliente, confirmó que el origen del problema era un corte de fibra óptica y que los técnicos trabajaban para repararlo. La compañía no precisó la causa exacta de la rotura, aunque fuentes del sector apuntan a que pudo deberse a obras en la zona o a un desgaste del cableado.
Recuperación progresiva a lo largo de la tarde
A medida que avanzó la jornada, los usuarios comenzaron a reportar la recuperación gradual del servicio. Primero volvió la cobertura móvil en algunas zonas, y más tarde la conexión a internet. Hacia el final de la tarde, la práctica totalidad de los municipios afectados habían recuperado la normalidad, aunque con alguna intermitencia puntual.
La incidencia duró en total varias horas, tiempo suficiente para generar malestar y preocupación entre los habitantes de la comarca. “Esperemos que tomen medidas para que no vuelva a pasar. Esto no puede ocurrir en pleno siglo XXI”, reclamaba un usuario en redes sociales.
Desde la Diputación de Huelva no se pronunciaron oficialmente sobre el corte, aunque fuentes consultadas señalaron que la institución sigue de cerca la situación de las telecomunicaciones en la provincia, especialmente en las zonas rurales, donde las incidencias suelen ser más frecuentes y prolongadas.
De momento, los vecinos de la Sierra pueden respirar tranquilos: el móvil vuelve a sonar y el internet funciona. Pero la pregunta queda en el aire: ¿está preparada la España rural para un apagón digital de verdad? Porque, por ahora, un simple corte de fibra ha bastado para poner patas arriba la vida de toda una comarca.
Para próximas incidencias, los expertos recomiendan tener siempre a mano un teléfono fijo (si aún funciona) y algo de efectivo en casa. Nunca se sabe cuándo volverá a fallar la conexión.

