Faltan diez días para el alumbrado y el recinto ferial ya muestra su última gran transformación. Las fiestas mayores de la capital se despiden tras más de veinte años en este emplazamiento.
El recinto ferial de las Colombinas, junto al Nuevo Colombino, vive estos días su última metamorfosis. Donde hace semanas solo había albero y maquinaria, ahora se alinean casetas, arcos de luz y una portada que ya domina el horizonte. Todo para la edición de 2026, que será la última en este enclave antes del traslado a la Avenida Francisco Montenegro, previsto para 2027.
Una portada que ya preside el recinto
La portada principal está completamente montada y se divisa desde el barrio de Pescadería. Funciona como el gran referente visual de unas Colombinas que dejan atrás la fase de obras para entrar en los preparativos finales. A su alrededor, operarios trabajan simultáneamente en iluminación, jardinería, electricidad, limpieza y señalización.
La avenida central ya está definida por decenas de casetas de perfiles blancos y azules que dibujan el paseo principal. Las calles del recinto presentan prácticamente toda su estructura instalada, con los característicos pórticos de iluminación formando un largo pasillo que anticipa el ambiente nocturno de la feria.
Un montaje contrarreloj para la cita del 29 de julio
El Ayuntamiento de Huelva asegura que la próxima semana quedará rematado todo el montaje. Los trabajos se concentran ahora en la urbanización del nuevo acceso por Manuel de Falla, una de las actuaciones más importantes de esta edición. El alumbrado oficial está previsto para la noche del 29 de julio, cuando miles de onubenses inaugurarán la gran semana festiva.
Las guirnaldas de bombillas ya cuelgan sobre la mayor parte de las vías principales mientras los operarios ultiman conexiones eléctricas y pequeños remates. Las casetas comienzan a cerrarse y aparecen los primeros elementos decorativos, dando al recinto el aspecto definitivo que mantendrá durante toda la celebración.
Adiós a más de veinte años de historia
Estas Colombinas serán las últimas en este espacio tras más de dos décadas acogiendo las fiestas mayores de la capital. El Ayuntamiento anunció el traslado a los terrenos de la Avenida Francisco Montenegro, una actuación ligada a la transformación del Puerto de Huelva y al desarrollo urbanístico del entorno del estadio. El objetivo inicial era tener el nuevo recinto listo para este año, pero los derribos del Tira Pichón y otros contratiempos retrasaron el proyecto hasta 2027.
La decisión responde a la voluntad municipal de dotar a Huelva de un recinto ferial estable, con mejores accesos, mayor capacidad y servicios permanentes, evitando así el complejo montaje y desmontaje anual que requiere el espacio actual. Mientras ese futuro toma forma, el recinto actual vive su última gran transformación.
Operarios, electricistas, montadores, carpinteros y maquinaria pesada trabajan a pleno rendimiento. En medio del polvo reina el sonido de carretillas elevadoras, plataformas y máquinas niveladoras. Cada jornada avanza un poco más hacia la realidad que encontrarán los onubenses la noche del 29 al 30 de julio, cuando el alumbrado marque el comienzo de la gran semana festiva.
Para los vecinos de la capital, esta edición tiene un sabor agridulce: la emoción de la feria de siempre y la nostalgia de saber que es la última en un lugar que ha visto crecer a generaciones. El nuevo recinto, en la Avenida Francisco Montenegro, promete ser más moderno y funcional, pero el corazón de las Colombinas late aún en este rincón junto al estadio.
La cita está marcada: el 29 de julio, a las diez de la noche, el alumbrado dará el pistoletazo de salida a una semana de casetas, atracciones, música y reencuentros. Y también, para muchos, el último paseo por estas calles que han sido el alma de las Colombinas durante más de veinte años.

