La Compañía Nacional de Teatro Clásico y Teatro del Temple representaron el sábado en la alcazaba de los Guzmán la obra de Lope de Vega. Las 900 localidades se agotaron.
La obra 'La Vengadora de las Mujeres', de Lope de Vega, congregó el pasado sábado a 900 espectadores en la alcazaba de los Guzmán de Niebla. La producción, a cargo de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y el Teatro del Temple, logró un lleno absoluto en un marco histórico incomparable.
Un montaje que sorprende al público onubense
La función, que comenzó pasadas las diez de la noche, combinó el verso clásico con una puesta en escena que evocaba el expresionismo alemán de principios del siglo XX. La iluminación y el vestuario, diseñados por Felipe Ramos y Agustín Petronio respectivamente, transportaron al espectador a una atmósfera atemporal que enriqueció el texto de Lope.
El monólogo inicial de Silvia de Pé, que interpreta a Laura, fue uno de los momentos más aplaudidos. La actriz logró capturar la esencia de un personaje femenino que busca vengarse de los hombres mediante la educación de las mujeres, un tema que resonó con fuerza entre el público.
El director Carlos Martín Bazán apostó por un ritmo ágil, con movimientos coreografiados que mantuvieron la atención durante toda la representación. Los actores, entre los que destacan Gabriel Moreno, José Vicente Moirón y Xavi Caudevilla, demostraron una notable solvencia en la dicción del verso.
Una reflexión sobre la leyenda negra y el feminismo histórico
La obra no solo entretuvo, sino que también provocó una reflexión sobre la Leyenda Negra que aún pesa sobre la España de los Austrias. En una de las escenas, Laura exclama:
—¡Oh!, cuánto a España debemos las mujeres.A lo que Lisardo responde:
—Es verdad, no hay nación que en mayor precio las tenga ni más las sirva.Muchos espectadores rieron creyendo que era una ironía, cuando en realidad Lope reflejaba una realidad histórica: en la Europa protestante de la época, una obra así habría sido impensable.
La elección del cuadro de Caravaggio como elemento escenográfico central generó cierto debate. Algunos críticos señalaron que hubiera sido más acertado recurrir a la versión de Artemisia Gentileschi, que muestra una violencia más explícita y conecta mejor con el espíritu feminista de la obra.
Una noche mágica en la alcazaba de Niebla
La temperatura agradable y el entorno de la alcazaba, con sus murallas milenarias, crearon un ambiente único. El aforo completo demuestra el interés del público onubense por el teatro clásico. La organización prescindió del servicio de teatro accesible, un detalle que algunos asistentes echaron en falta.
La función se enmarca dentro de la programación cultural de verano de la Diputación de Huelva, que apuesta por llevar espectáculos de calidad a los municipios de la provincia. Para los amantes del teatro, la velada fue un recordatorio de que el Siglo de Oro español sigue vigente y que obras como esta merecen ser redescubiertas.

