El Comité contra la Tortura del Consejo de Europa denuncia malos tratos en tres prisiones andaluzas, entre ellas la de Huelva, y pide a las autoridades españolas tolerancia cero y medidas urgentes.
El Comité contra la Tortura del Consejo de Europa (CPT) ha publicado un informe en el que insta a las autoridades españolas a erradicar los malos tratos físicos en tres prisiones andaluzas, entre ellas la de Huelva. El documento, basado en una visita realizada entre abril y mayo de 2025, recoge numerosas denuncias de presos que aseguran haber sido golpeados, abofeteados y pateados por personal de custodia en áreas no cubiertas por cámaras de seguridad.
El informe señala que la situación es especialmente preocupante en los centros penitenciarios de Algeciras, Huelva y Puerto III (Cádiz). En el caso de la prisión onubense, los reclusos relataron haber sufrido malos tratos en zonas específicas donde no hay vigilancia por circuito cerrado de televisión. Las denuncias fueron corroboradas por pruebas médicas, según el CPT.
El comité europeo subraya que las autoridades españolas deben intensificar sus esfuerzos para acabar con estas prácticas. Entre las recomendaciones, destaca la necesidad de difundir un mensaje de tolerancia cero entre el personal penitenciario, así como impartir formación específica en técnicas de desescalada y control manual para reducir la violencia durante las detenciones y en el interior de las prisiones.
Además, el CPT insta a mejorar la calidad de los exámenes médicos que reciben los reclusos, especialmente en lo relativo a la documentación de lesiones. También pide que las investigaciones sobre las denuncias de malos tratos sean realmente eficaces e independientes, y que la supervisión judicial sea más imparcial.
El informe también denuncia las deficiencias estructurales de las prisiones, como la falta de acceso a la luz natural, la mala ventilación y la ausencia de timbres de llamada y áreas exteriores adecuadas. Estas condiciones, sumadas a los malos tratos, generan un entorno que el CPT califica de «preocupante».
Para los presos de la cárcel de Huelva, estas denuncias no son nuevas. En los últimos años, organizaciones de derechos humanos han alertado en repetidas ocasiones sobre el trato recibido por los internos en este centro. Sin embargo, el informe del Consejo de Europa supone un espaldarazo internacional a esas reivindicaciones y pone presión sobre el Ministerio del Interior para que adopte medidas concretas.
El CPT recomienda que se realicen actividades de capacitación sobre técnicas verbales de reducción de la escalada y control manual en el contexto de la detención de sospechosos. También insiste en que los agentes de Policía deben recibir un mensaje claro de tolerancia cero hacia los malos tratos desde el mismo momento del arresto.
La respuesta del Gobierno español al informe se espera en las próximas semanas. Mientras tanto, las asociaciones de presos y de derechos humanos han mostrado su satisfacción por la publicación del documento y confían en que sirva para mejorar las condiciones en las prisiones andaluzas, especialmente en la de Huelva, donde las quejas han sido recurrentes.
El informe del CPT se suma a otros informes internacionales que han señalado a España por el trato a los reclusos. En 2023, el Relator Especial de la ONU sobre la tortura ya advirtió sobre el uso excesivo de la fuerza en centros penitenciarios españoles. Ahora, el Consejo de Europa vuelve a poner el foco en Andalucía y, en concreto, en la prisión de Huelva.
La cárcel de Huelva, ubicada en la capital onubense, alberga a unos 1.500 internos. Las denuncias de malos tratos han sido una constante en los últimos años, pero hasta ahora no se habían adoptado medidas contundentes. Con este informe, la presión internacional aumenta y obliga a las autoridades a dar una respuesta.
El comité europeo también ha instado a las autoridades a remediar las persistentes deficiencias estructurales en los centros penitenciarios. En la prisión de Huelva, los presos llevan años quejándose de la falta de luz natural en las celdas, de la mala ventilación y de la ausencia de espacios al aire libre adecuados. El informe respalda estas quejas y pide una solución urgente.

