El Ayuntamiento de Huelva ha recepcionado las obras de rehabilitación de la Casa Grande, en la calle Jesús Hermida, con una inversión de 364.840 euros. La actuación ha permitido recuperar la seguridad y habitabilidad de las viviendas, y ahora se inician los trámites para el regreso de las familias realojadas.
El Ayuntamiento de Huelva ha dado por concluidas las obras de rehabilitación de la Casa Grande, el edificio municipal de la calle Jesús Hermida, tras la firma del acta de recepción. La alcaldesa, Pilar Miranda, ha presidido el acto acompañada de los concejales de Urbanismo, Servicios Sociales y Seguridad, así como de los técnicos que han participado en la intervención.
La actuación, que ha contado con un presupuesto de 364.840,05 euros, ha consistido en la rehabilitación integral de todas las viviendas del portal 5 y una de la planta baja del portal 6, sobre una superficie de 608,86 metros cuadrados. Los trabajos han servido para subsanar las patologías que presentaba el inmueble, catalogado como protegido y que forma parte del patrimonio de la ciudad.
Durante la visita, la regidora ha explicado que el estado del edificio cuando llegó al Gobierno local era “muy deteriorado”, con importantes deficiencias que obligaron a realizar un nuevo estudio técnico para conocer su situación real. “Iniciamos el procedimiento prácticamente desde cero, con una única prioridad: garantizar la seguridad de los vecinos y actuar siempre conforme a criterios estrictamente técnicos”, ha señalado Miranda.
Entre los problemas detectados figuraban humedades por capilaridad, hundimientos de soleras, corrosión de las viguetas metálicas de los forjados, desprendimientos de cielos rasos, roturas en la red de saneamiento y deficiencias en las cubiertas por la obsolescencia de la impermeabilización. La reparación de todos estos elementos ha devuelto al edificio sus condiciones de seguridad y habitabilidad.
Un proyecto técnico complejo
El proyecto básico y de ejecución fue redactado por el arquitecto Guillermo Durán Suárez, mientras que la dirección facultativa ha estado a cargo del arquitecto Manuel Fresno Aparicio y del arquitecto técnico Luis María Burgos Hernández. La complejidad de la actuación ha requerido una coordinación estrecha entre las concejalías de Vivienda y Urbanismo, así como con la intervención municipal.
La alcaldesa ha querido poner en valor también el trabajo realizado para atender a las familias que tuvieron que ser realojadas durante las obras. “Hemos custodiado sus pertenencias, redactado el proyecto, reservado el presupuesto, licitado y adjudicado las obras y ejecutado una actuación que hoy nos permite recuperar estas viviendas con todas las garantías”, ha detallado.
La recepción de las obras no supone el final del proceso, sino el primer paso de un compromiso más amplio. El Ayuntamiento tiene previsto continuar con la rehabilitación del resto de las viviendas del edificio por fases, hasta completar la recuperación integral del inmueble. “Abordaremos progresivamente las actuaciones necesarias, preservando este edificio emblemático y garantizando las mejores condiciones para sus vecinos”, ha afirmado Miranda.
El regreso de los vecinos, en marcha
Con las obras ya recepcionadas, el Consistorio ha iniciado los trámites para el retorno de las familias que fueron realojadas. Los vecinos serán notificados de la finalización de la actuación y se tramitarán los expedientes correspondientes, incluyendo el preceptivo trámite de audiencia, para organizar la vuelta a sus hogares.
El Ayuntamiento se encargará de contratar el servicio de mudanza para devolver a las familias los muebles y enseres que han permanecido custodiados en el almacén municipal durante todo este tiempo. Una vez realizado el traslado, se extinguirán las ayudas al alquiler que los vecinos han recibido durante el periodo de realojo.
Durante todo el proceso, el Consistorio ha mantenido una atención personalizada y un acompañamiento permanente a las familias afectadas, según han recordado fuentes municipales. La previsión es que el regreso se produzca en las próximas semanas, una vez completados los trámites administrativos.
La Casa Grande, un edificio con historia en la ciudad, recupera así su función residencial después de una intervención que ha devuelto la seguridad a sus moradores. La inversión realizada se suma a las partidas que el Ayuntamiento prevé destinar en los próximos ejercicios para completar la rehabilitación del resto del inmueble.

