El Consistorio onubense inicia la tramitación para conceder un suelo municipal de 485 metros cuadrados a la Hermandad de Penitencia de Nuestra Señora del Prado en su Dolor. La parcela se ubica en el antiguo parvulario Tres de Agosto, en la calle Villablanca.
La Hermandad del Prado, con sede canónica en la parroquia de San Pablo, podrá contar por fin con un espacio propio en el barrio del Higueral. El Ayuntamiento de Huelva ha dado el primer paso para la cesión de una parcela municipal de 485 metros cuadrados, situada en los terrenos del antiguo parvulario Tres de Agosto, conocido popularmente como 'El Garbanzuelo'.
Un proyecto largamente esperado
La alcaldesa, Pilar Miranda, mantuvo una reunión con el hermano mayor, José Alejandro Roca, y miembros de la junta de gobierno para comunicarles el inicio del procedimiento. En el encuentro también estuvieron presentes los concejales Nacho Molina y Alfonso Castro, así como técnicos municipales, que detallaron los pasos urbanísticos necesarios.
Miranda subrayó que la hermandad “representa la ilusión, el compromiso y el esfuerzo de todo un barrio”. La regidora defendió que la futura capilla permitirá a la corporación disponer de un espacio estable para su actividad y aseguró que el proyecto “supondrá un antes y un después” tanto para la hermandad como para el Higueral, al convertirse en un lugar de encuentro y dinamización social.
“Representa la ilusión, el compromiso y el esfuerzo de todo un barrio”, afirmó la alcaldesa.
Una concesión administrativa con tramitación urbanística
La parcela cedida forma parte de una superficie municipal mayor, de 3.218 metros cuadrados, correspondiente al antiguo Parvulario Tres de Agosto. El espacio destinado a la hermandad ocupará 485 metros cuadrados dentro de ese ámbito. Antes de formalizar la concesión, el Ayuntamiento deberá completar la tramitación urbanística prevista, que incluye la aprobación de un Estudio de Detalle conforme al artículo 116 de las Ordenanzas del Plan General de Ordenación Urbana de Huelva.
Este instrumento permitirá delimitar la parcela y fijar las condiciones de la futura construcción, como la edificabilidad, la altura máxima, la ocupación, los retranqueos y las distancias a linderos. Un proceso que, aunque técnico, es clave para que la hermandad pueda empezar a soñar con su sede propia.
Un impulso para la vida cofrade y vecinal
El hermano mayor, José Alejandro Roca, agradeció el apoyo del Ayuntamiento y afirmó que la capilla “marcará el futuro” de la hermandad y del barrio. Roca destacó que el nuevo espacio será fundamental para desarrollar la vida religiosa de la corporación, fortalecer la convivencia entre los hermanos y consolidar su presencia en el Higueral.
Además, hizo un llamamiento a la colaboración ciudadana, tanto económica como mediante la aportación de materiales, trabajo, conocimientos o apoyo logístico. Porque construir una capilla no es tarea de unos pocos, sino de todo un barrio que ya ha demostrado su empuje. La Hermandad del Prado, que en los últimos años ha crecido en número de hermanos y en actividad, necesitaba un espacio propio para dejar de depender de locales prestados.
La iniciativa se enmarca en la política municipal de apoyo al movimiento cofrade, dentro de las actuaciones de impulso al patrimonio cultural, religioso y social de la ciudad. El Consistorio busca así crear espacios de convivencia y participación vecinal en los barrios, y el Higueral es uno de los que más lo necesitan.
De momento, la hermandad ya puede empezar a planificar. El siguiente paso será la redacción del Estudio de Detalle, que deberá ser aprobado por el Pleno municipal. Si todo va bien –y en esto de los plazos administrativos nunca se sabe–, la capilla podría ser una realidad en los próximos años. Mientras tanto, los hermanos del Prado ya tienen un suelo donde echar raíces.

