Un territorio de 65.000 km² entre 10 provincias y 5 comunidades autónomas tiene una densidad inferior a 8 habitantes por kilómetro cuadrado, similar a la Laponia escandinava. Conocida como la 'Laponia del Sur', es un refugio de naturaleza y cielos estrellados.
La Serranía Celtibérica, un territorio que abarca unas 10 provincias de cinco comunidades autónomas (Soria, Teruel, Guadalajara, Cuenca, Valencia, Castellón, Zaragoza, Burgos, Segovia y La Rioja), presenta una densidad de población inferior a los 8 habitantes por kilómetro cuadrado. En zonas como los Montes Universales, la cifra cae hasta cerca de un habitante por kilómetro cuadrado, según recoge la publicación viajar.elperiodico.com.
Esta baja densidad ha llevado a los demógrafos a denominarla la 'Laponia del Sur de Europa', un término acuñado en 2012 por la investigadora Pilar Burillo. El catedrático de Prehistoria de la Universidad de Zaragoza y promotor del Proyecto Serranía Celtibérica, Francisco Burillo, explica que hasta entonces el único territorio de Europa que cumplía ese parámetro era la propia Laponia escandinava.
El territorio, que se extiende por el sistema Ibérico, conserva paisajes rurales intactos, con montañas, bosques, ríos y pequeños pueblos. Solo cuatro localidades superan los 20.000 habitantes: Cuenca, Soria, Teruel y Calatayud.
La ausencia de luz artificial ha convertido a la Serranía Celtibérica en un destino de astroturismo de referencia en Europa. En municipios como Albarracín, Bronchales, Orihuela del Tremedal, Tramacastilla, Torres de Albarracín o Gea de Albarracín se pueden llegar a ver cerca de 6.000 estrellas en cielos despejados.
El territorio está atravesado por rutas históricas como el Camino del Cid y cuenta con espacios naturales como las Lagunas de Neila, el Barranco de la Hoz, la Senda del Río Lobo o el entorno del Monasterio de Piedra. También conserva yacimientos celtibéricos y romanos, pueblos medievales y un patrimonio paleontológico, como la ruta de las icnitas en Soria.

