El Almirante de la Flota ha presidido el acto en la plaza de las Angustias, donde familiares y autoridades han rendido honores al teniente de navío, natural de Jerez y figura clave en la travesía del hidroavión Dornier Wal que unió España y Sudamérica en 1926.
La plaza de las Angustias de Jerez de la Frontera ha sido escenario este jueves de un emotivo homenaje al teniente de navío Juan Manuel Durán, con motivo del centenario de su fallecimiento. El acto, presidido por el Almirante de la Flota, Enrique Delgado Roig, ha contado con la presencia de la alcaldesa, miembros de la Corporación municipal, familiares del aviador y representantes de la sociedad jerezana.
La ceremonia ha comenzado con el pase de revista a la unidad militar formada en la calle Corredera. Tras las palabras del capellán, se ha entonado el canto 'La muerte no es el final' interpretado por la Unidad de Música del Tercio Sur, momento en el que se han rendido honores de guiones y banderines a los caídos por España.
Los familiares de Juan Manuel Durán, Federico de la Cuadra Durán y Juan Manuel Durán Fernández de los Ríos, acompañados de la alcaldesa y el Almirante, han realizado la ofrenda de una corona de laureles con la bandera española al busto que preside la plaza. Una sección de honores ha disparado una descarga de fusilería, y el acto ha concluido con el Himno de la Armada.
Juan Manuel Durán, nacido en Jerez el 9 de noviembre de 1899, fue uno de los cuatro tripulantes del hidroavión Dornier Wal que protagonizó el vuelo del Plus Ultra, una de las grandes gestas de la aviación española. La expedición partió de Palos de la Frontera (Huelva) el 22 de enero de 1926 y recorrió unos 10.500 kilómetros en siete etapas hasta Buenos Aires, con escalas en Las Palmas, Cabo Verde, Brasil y Uruguay.
Durán fue elegido para la misión por su triple condición de piloto, marino y navegante. Durante la travesía, su papel fue crucial para calcular la navegación astronómica y de estima sobre el Atlántico. En Cabo Verde, se ofreció a desembarcar para aligerar el peso de la aeronave, que presentaba un exceso crítico para afrontar el salto oceánico definitivo. Su sacrificio resultó determinante para el éxito de la expedición.
El Almirante de la Flota ha destacado durante su intervención que "es un verdadero honor participar en este acto conmemorativo del teniente de navío Juan Manuel Durán, Hijo ilustre de esta ciudad y figura destacada de la historia de la aviación naval en España". Delgado Roig ha agradecido al Ayuntamiento de Jerez la organización del homenaje, que ha calificado como "un acto de justicia histórica y de reconocimiento a uno de aquellos españoles que con su talento, su preparación y su extraordinario espíritu de servicio contribuyeron a engrandecer el nombre de España".
El mando naval ha subrayado que "para nosotros es un motivo de gratitud y un motivo de estímulo honrar a nuestros héroes" y ha agradecido a los familiares "por mantener vivo generación tras generación el recuerdo y el legado de quien dedicó su vida al servicio de España en la Armada". Sobre la figura de Durán, ha señalado que "supo unir las virtudes tradicionales del marino –honor, valor, disciplina y lealtad– con el espíritu innovador de quienes fueron capaces de mirar al cielo cuando la aviación daba sus primeros pasos".
El regreso de Juan Manuel Durán a Jerez tras la gesta, el 5 de febrero de 1926, fue recibido con gran júbilo popular: repicaron las campanas, sonaron las sirenas de fábricas y bodegas, se encendieron tracas y cohetes, y el Ayuntamiento lo nombró Hijo Predilecto de la ciudad. Sin embargo, apenas unos meses después, Durán falleció en un accidente durante unas maniobras aeronavales frente a Barcelona.
El homenaje de este jueves ha servido para recordar no solo su participación en el Plus Ultra, sino también otras hazañas anteriores, como la conseguida en 1924. La ciudad de Jerez, que ya le dedicó una calle, mantiene vivo el legado de un aviador que unió el mar y el cielo en una época de profundos avances tecnológicos.

