La Guardia Civil ha desmantelado una organización criminal asentada en El Real de la Jara que explotaba laboralmente a inmigrantes irregulares y estafaba a agricultores de Huelva y Sevilla. El cabecilla ha sido detenido y otras tres personas investigadas.
La Guardia Civil ha puesto fin a una trama que durante meses sembró el miedo entre inmigrantes irregulares y causó pérdidas millonarias a agricultores de la provincia de Huelva. La operación BAETIS CISTUS, desarrollada por el Equipo ROCA de La Rinconada, ha culminado con la detención del principal responsable y la investigación de tres colaboradores.
La investigación arrancó en enero de 2026, cuando varios ciudadanos extranjeros denunciaron las condiciones abusivas a las que estaban siendo sometidos por un empresario agrícola de la zona. A partir de esas declaraciones, los agentes descubrieron una organización que obtenía beneficios tanto de la explotación de trabajadores como de la estafa a propietarios de fincas agrícolas, muchas de ellas ubicadas en la provincia de Huelva.
Hacinados en una nave sin agua ni luz
El modus operandi del detenido era siempre el mismo. Captaba a inmigrantes en situación irregular aprovechándose de su extrema vulnerabilidad económica. Una vez aceptaban trabajar para él, eran trasladados a una nave industrial situada en El Real de la Jara, donde llegaron a convivir hasta 18 personas hacinadas y en condiciones de absoluta insalubridad. El inmueble carecía de baños, duchas y de cualquier requisito mínimo de habitabilidad.
Los investigadores comprobaron que el empresario abonaba el salario durante los primeros días para ganarse la confianza de los trabajadores. Sin embargo, poco después dejaba de pagarles de forma sistemática y, además, les exigía cantidades diarias por alojarse en la nave y por el transporte hasta las explotaciones agrícolas donde desempeñaban su labor. Esta situación provocaba que los empleados acumularan deudas con el propio responsable de la organización.
Cuando alguno de ellos reclamaba el dinero que se le adeudaba, el detenido respondía con amenazas de muerte, tanto mediante mensajes telefónicos como exhibiendo un machete y otras armas blancas de grandes dimensiones. Además, utilizaba perros de razas potencialmente peligrosas para intimidar a los trabajadores y evitar cualquier reclamación.
“Nos amenazaba con matarnos si decíamos algo. Vivíamos con miedo constante”, ha declarado una de las víctimas, que ha preferido mantener el anonimato.
Estafas a agricultores onubenses
La investigación también permitió descubrir una segunda línea de actividad delictiva relacionada con el sector agrícola. El ahora detenido ofrecía a propietarios de fincas importantes beneficios económicos por encargarse de la recolección de sus cosechas. Sin embargo, una vez recogido el producto, lo vendía directamente en almazaras de las provincias de Badajoz y Huelva, apropiándose íntegramente del dinero obtenido sin entregar cantidad alguna a los dueños de las explotaciones.
La Guardia Civil calcula que esta actividad provocó pérdidas superiores a los 30.000 euros a varios agricultores, además de importantes perjuicios derivados de la apropiación indebida de productos agrícolas. Varios de los afectados son pequeños agricultores de la comarca del Condado de Huelva, que confiaron en el detenido para la recogida de sus cosechas de aceituna y cítricos.
Como resultado de la operación, el principal investigado ha sido puesto a disposición judicial como autor de delitos de trata de seres humanos con fines de explotación laboral, contra los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos extranjeros, estafa continuada, amenazas y apropiación indebida. Asimismo, otras tres personas están siendo investigadas por un presunto delito de cooperación necesaria.
La noticia ha causado conmoción en el sector agrícola onubense, donde muchos agricultores temen que haya más casos similares. Las asociaciones agrarias han pedido a las administraciones que refuercen los controles para evitar que los temporeros y los pequeños productores caigan en manos de redes delictivas. Por su parte, la Guardia Civil recomienda a los agricultores que contraten siempre a trabajadores a través de canales oficiales y que desconfíen de ofertas demasiado ventajosas.
El detenido pasará en las próximas horas a disposición del Juzgado de Instrucción de Utrera, que se encargará del caso. Se espera que el juez decrete prisión provisional por la gravedad de los delitos imputados y el riesgo de fuga.

