La feria taurina de Huelva reúne un año más a las grandes figuras del toreo. El torero de Trigueros, David de Miranda, se consolida como el gran referente local del ciclo.
La Feria Taurina de Colombinas vuelve a convertir Huelva en el epicentro del toreo durante el mes de agosto. En esta edición, la atención se centra en el torero de Trigueros David de Miranda, que ha logrado abrirse camino entre las figuras del escalafón y se ha convertido en el gran reclamo de la afición onubense.
Su vinculación con la tierra es especial. Nacido en Trigueros, de Miranda ha sabido ganarse el respeto del público local con una entrega y un valor que le han permitido codearse con los mejores. Cada una de sus actuaciones en las Colombinas se vive como un acontecimiento, y sus triunfos recientes han reforzado ese vínculo.
La historia de la feria, sin embargo, no se entiende sin los nombres que la hicieron grande. Desde finales del siglo XIX, Huelva ha acogido a las máximas figuras de cada época. La inauguración de la Plaza Monumental, el 2 de agosto de 1968, marcó un hito con un cartel protagonizado por Miguel Báez Litri, Ángel Teruel y El Cordobés.
Precisamente, la saga Litri representa como nadie el alma taurina de Huelva. Miguel Báez Litri y su hijo, Miguel Báez Espuny, han sido parte fundamental del vínculo entre la ciudad y el toreo. El Cordobés, por su parte, llenó las plazas con su carisma y su forma rompedora de entender el toreo.
Paco Camino aportó elegancia y técnica clásica durante los años de mayor esplendor de la Plaza Monumental. Curro Romero, con su inspiración intermitente, también dejó tardes memorables en el coso onubense. Espartaco fue el gran referente de los años ochenta y noventa, con una regularidad que lo hizo habitual en los carteles.
José Tomás generó una expectación sin igual en cada comparecencia, atrayendo a aficionados de toda España. El Juli se convirtió en un fijo de las grandes tardes durante décadas. José María Manzanares ha destacado por su clase y pureza. Morante de la Puebla representa el toreo más artístico, y Roca Rey es hoy el gran ídolo del presente, con una capacidad de llenar las plazas que lo ha convertido en uno de los mayores reclamos.
La feria ha sabido adaptarse al paso del tiempo sin perder prestigio, pasando de las tardes históricas de la Plaza Monumental a la consolidación de La Merced como escenario actual del ciclo. Para el aficionado onubense, las Colombinas siguen siendo una cita ineludible del verano, con un programa que combina tradición y figuras consagradas.
Las próximas corridas se celebrarán durante la semana de las fiestas, y los carteles pueden consultarse en la web oficial de la empresa gestora de la plaza. La expectación es máxima, especialmente por la actuación de David de Miranda, que volverá a tener el apoyo de su gente.

