La Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta en Huelva abre el trámite para la ocupación del dominio público marítimo-terrestre del proyecto, presentado por el Ayuntamiento de Almonte, que incluye un talud de escollera para frenar el oleaje.
La Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Huelva ha iniciado la fase de información pública del expediente para la ocupación del dominio público marítimo-terrestre del 'Proyecto de ejecución de la nueva obra de defensa para la reconstrucción del paseo marítimo de Matalascañas', en el término municipal de Almonte. La información, avanzada por Andalucía Información, detalla que el proyecto fue presentado por el Ayuntamiento de Almonte y cuenta con una adenda complementaria al proyecto básico firmada en marzo de 2025 y abril de 2026, respectivamente.
La documentación técnica recoge que la reconstrucción incluirá una nueva estructura de defensa formada por un talud de escollera, diseñado para contener el impacto del oleaje, sobre todo cuando desaparece la playa seca, un fenómeno que se repite en esta costa. Los informes señalan que los temporales de enero y febrero causaron daños graves y colapsaron la infraestructura actual, lo que justifica una intervención urgente para evitar nuevos derrumbes ante eventos excepcionales.
El Ayuntamiento de Almonte explica que la primera fase consistirá en la demolición y retirada de los escombros del colapso anterior, incluida la reposición de servicios afectados como canalizaciones de saneamiento, agua potable y alumbrado público. Después se ejecutarán a la vez la reconstrucción del paseo y la construcción de la nueva defensa exterior.
La barrera tendrá un talud de escollera dividido en tres capas: un núcleo con bloques de entre 100 y 300 kilogramos, un manto interior con dos capas de escollera natural de entre 1 y 1,5 toneladas y un manto exterior con piedras de 4,5 a 5 toneladas. La pendiente será de 1 vertical por 2,5 horizontal, con una berma superior de dos metros y un sobreancho en el pie de tres metros apoyado sobre la playa para asegurar la estabilidad.
El material provisional que se use para contener los taludes en la fase inicial podrá reutilizarse en el núcleo si cumple los requisitos de peso. La ejecución del nuevo talud se hará inmediatamente después de demoler el actual, ya que algunas zonas del terreno están semivaciadas y presentan alto riesgo de colapso. También se prevé reaprovechar los materiales de las excavaciones que sean declarados aptos; los sobrantes se trasladarán a un vertedero autorizado.
El trámite de información pública queda abierto para que los interesados presenten alegaciones al expediente de ocupación del dominio público marítimo-terrestre.

