Los fuegos de Villanueva de los Castillejos y El Cerro de Andévalo han arrasado más de 6.200 hectáreas, a solo un centenar del total registrado durante todo el año pasado en la provincia.
Dos grandes incendios forestales han situado a la provincia de Huelva al borde de igualar la superficie quemada durante todo 2025. El fuego declarado en junio en Villanueva de los Castillejos y el reciente incendio de El Cerro de Andévalo suman conjuntamente más de 6.200 hectáreas calcinadas, frente a las 6.327 hectáreas que ardieron en el conjunto del año anterior.
El primero de los siniestros, originado en el término municipal de Villanueva de los Castillejos, se propagó rápidamente a los municipios vecinos de Gibraleón y San Bartolomé de la Torre, arrasando más de 5.000 hectáreas. Este episodio se ha convertido en uno de los incendios forestales de mayor magnitud registrados en Huelva en los últimos años, según fuentes del operativo de extinción.
Apenas unos días después, un nuevo incendio declarado en El Cerro de Andévalo ha añadido más de 1.200 hectáreas afectadas, elevando el balance total de ambos siniestros hasta unas cifras que reflejan la excepcional dureza de la actual campaña forestal en la provincia.
La comparación con el año anterior resulta especialmente reveladora: solo estos dos incendios concentran prácticamente la totalidad de la superficie que ardió en Huelva durante los doce meses de 2025. Este dato pone de manifiesto el enorme impacto que ambos episodios han tenido sobre el territorio onubense, tanto en términos ecológicos como económicos.
Detrás de esta virulencia se encuentra una combinación de factores meteorológicos y territoriales. Las abundantes lluvias registradas durante el invierno y la primavera propiciaron un crecimiento extraordinario de pastos y matorral en el monte. Con la llegada de las altas temperaturas estivales, esa biomasa se ha transformado en un combustible ideal para la rápida propagación de las llamas. A ello se suma que Huelva cuenta con la mayor masa forestal de España, lo que incrementa la vulnerabilidad del territorio frente a incendios de grandes dimensiones.
Los servicios de extinción, coordinados por el Plan Infoca, mantienen un dispositivo reforzado en la zona para controlar posibles rebrotes y vigilar los perímetros afectados. Las administraciones locales y autonómicas han hecho un llamamiento constante a la prudencia, insistiendo en la necesidad de extremar las precauciones para evitar nuevos incendios en una campaña que ya presenta cifras muy preocupantes y que todavía afronta las semanas de mayor riesgo.
Para los vecinos de las localidades afectadas, la situación ha supuesto semanas de incertidumbre y, en algunos casos, desalojos preventivos. Las labores de extinción han movilizado a decenas de efectivos entre bomberos forestales, agentes de medio ambiente y medios aéreos, que han trabajado sin descanso para contener las llamas. Las autoridades locales han habilitado puntos de información y asistencia para los damnificados.
El balance provisional de hectáreas quemadas en Huelva en lo que va de 2026 se sitúa ya en 6.200, una cifra que podría aumentar en las próximas semanas si las condiciones meteorológicas adversas persisten. Los expertos advierten de que la campaña forestal aún no ha alcanzado su pico máximo de riesgo, por lo que la vigilancia y la prevención siguen siendo clave.

