El municipio onubense pasa de 14 a 9 asentamientos y de 625 a 167 residentes, según los datos difundidos por la Junta en 2024. En el conjunto de la provincia, 2.862 personas permanecen en infraviviendas durante la campaña agrícola.
Lepe ha reducido sus asentamientos de infraviviendas de 14 a nueve en los últimos cuatro años, mientras que el número de personas residentes en ellos ha caído de 625 a 167, según los datos difundidos por la Junta de Andalucía en 2024. El número de chabolas también ha bajado de 409 a 118 en el mismo periodo, tal y como recoge Diario de Huelva.
La reducción convierte a Lepe en uno de los municipios donde las políticas de realojo y acceso a vivienda han modificado de forma más visible la dimensión de estos núcleos, en contraste con la situación que se mantiene en otros puntos de la provincia.
En el conjunto de Huelva, el Gobierno de España cifra en 2.862 las personas que permanecen en asentamientos durante la campaña agrícola, aunque la propia Administración advierte de que la cifra fluctúa a lo largo del año.
Los otros tres municipios que concentran la atención de las administraciones son Moguer, Palos de la Frontera y Lucena del Puerto. En el entorno agrícola de Doñana, estos tres municipios agrupan buena parte de los asentamientos vinculados históricamente a las campañas de recolección.
En Lucena del Puerto, el Defensor del Pueblo Andaluz recogió en años anteriores cómo la población de sus asentamientos podía pasar de unos cientos de personas en temporada baja a varios miles durante la recolección, una movilidad que dificulta cualquier cálculo estable.
En Palos de la Frontera, un incendio registrado en julio en el asentamiento de San Jorge destruyó decenas de chabolas, lo que volvió a poner el foco sobre las condiciones de habitabilidad de estos núcleos.
Un informe del Ministerio para la Transición Ecológica localiza estos asentamientos a partir de datos de GREA, Cruz Roja, Huelva Acoge y fotografías aéreas. Las construcciones de madera, plásticos y cartón aumentan su vulnerabilidad ante el fuego, especialmente en verano.
Cáritas señala que las personas que viven en estos núcleos se encuentran en una situación de grave riesgo de exclusión, con carencias de alojamiento y de acceso a servicios básicos.
El Gobierno mantiene como objetivo la erradicación de los asentamientos chabolistas antes de 2027, mediante la integración de los residentes en los núcleos urbanos y el acceso a condiciones dignas de habitabilidad.

