La playa fluvial de Odeleite, en el Algarve portugués, ha abierto sus puertas como la primera del interior de la región en obtener la Bandera Azul. Se encuentra a un paso de Huelva, ideal para una escapada.
Los onubenses que busquen un plan diferente este verano tienen un nuevo destino a tiro de piedra. La playa fluvial de Odeleite, conocida como la del Dragón Azul, acaba de inaugurarse en el interior del Algarve portugués, a pocos kilómetros de Ayamonte. Es la primera playa de interior de toda la región en conseguir la Bandera Azul, un distintivo que garantiza calidad y servicios.
Dos piscinas flotantes y vigilancia permanente
El recinto cuenta con una plataforma flotante de 20 por 10 metros en la que se han instalado dos piscinas cerradas, una para adultos y otra para niños. La seguridad está asegurada con socorristas permanentes durante todo el horario de baño, algo que los padres agradecerán.
Además, la oferta se completa con zonas de sombra y descanso, solárium, merenderos, vestuarios y aparcamiento. Y para los que no quieran moverse del agua, hay un chiringuito con terraza de madera orientada hacia el embalse, perfecto para un refrigerio sin perderse las vistas.
El proyecto se ha diseñado para respetar el entorno natural, de alto valor ambiental, con vegetación mediterránea y de ribera. También incluye un centro para actividades náuticas no contaminantes, como piragüismo y vela, con el que el Ayuntamiento de Castro Marim espera atraer visitantes fuera de la temporada estival.
Dónde está y cómo llegar desde Huelva
La playa se encuentra en el embalse de la presa de Odeleite, dentro del municipio portugués de Castro Marim, en el interior del Algarve. Desde Huelva capital, se puede llegar en poco más de 40 minutos en coche por la autovía A-49 hasta Ayamonte, y luego continuar por la N-122 hacia Castro Marim.
El nombre de Dragón Azul no es casual: el cauce del río Odeleite, cuando se observa desde el aire, dibuja la forma sinuosa de un dragón. Un detalle curioso que ya ha hecho famosa la zona en redes sociales.
Para los vecinos de la Costa Occidental onubense, especialmente los de Ayamonte, esta playa fluvial se convierte en una alternativa rápida y económica a las playas de la costa, con la ventaja de no tener que lidiar con las aglomeraciones típicas de julio y agosto. El acceso es gratuito y solo se paga por el aparcamiento, con tarifas que rondan los 2 euros al día.
La temporada de baño ya está en marcha y se prolongará hasta finales de septiembre, según informa el Ayuntamiento de Castro Marim. Los fines de semana se espera una alta afluencia, así que conviene llegar temprano para pillar sitio en la zona de sombra.
En definitiva, una opción de lujo para los onubenses que quieran darse un chapuzón en un entorno único, con todas las comodidades y a un paso de casa. Eso sí, no olviden el protector solar, que el sol portugués también aprieta.

