El Teatro Municipal de Moguer acoge una muestra colectiva con obras de 16 pintores onubenses y textos de poetas, comisariada por Sergio Ollero, para recordar al artista moguereño del siglo XIX.
El Teatro Municipal de Moguer se ha convertido en el epicentro de un homenaje multidisciplinar a Rafael Romero Barros, el pintor moguereño del romanticismo español. La exposición, inaugurada este fin de semana, reúne a 16 pintores y una quincena de poetas que, con sus obras y versos, tienden un puente entre el siglo XIX y la actualidad. El alcalde de Moguer, Gustavo Cuéllar, presidió el acto junto a la concejala de Cultura, Eva Rodríguez, y el gerente de la Fundación Zenobia-JRJ, Antonio Ramírez.
Una exposición que une pintura y poesía
La muestra, comisariada por el técnico de cultura Sergio Ollero, incluye obras de gran formato de artistas como Víctor Pulido, Juan Villa, Juan M. Seisdedos o Antonio Belmonte, entre otros. Junto a ellos, los moguereños Pedro Rodríguez y María José Cumbreras aportan su visión local. Los cuadros se complementan con textos poéticos de autores como Diego Lopa, Carmen Ciria o Juan Cobos Wilkins, que dialogan con cada pieza.
El catálogo de la exposición, editado por el Ayuntamiento de Moguer, incluye también textos de Antonio Machado, Rafael Alberti y Juan Ramón Jiménez, el Nobel moguereño. Según Antonio Ramírez, la iniciativa busca “tender un puente entre ambas herencias desde el Moguer del siglo XXI, construido con formas, colores y versos”.
Rafael Romero Barros, un genio del romanticismo
Nacido en Moguer el 30 de mayo de 1832, Rafael Romero Barros fue alumno de Manuel Barrón en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla. Llegó a retratar al rey Alfonso XII, quien lo nombró pintor honorario de cámara. Sus obras se expusieron en la Muestra Internacional de Londres de 1862 y en las Nacionales de Bellas Artes de 1876 y 1878.
Como director del Museo de Pinturas y del Museo Arqueológico de Córdoba, impulsó la creación de la Escuela de Bellas Artes de Córdoba, donde formó a artistas como Julio Romero de Torres, Mateo Inurria o Muñoz Lucena. Su obra, centrada en paisajes, figura humana y bodegones, se conserva en el Museo de Bellas Artes de Córdoba.
Un legado que trasciende el tiempo
Además de su faceta pictórica, Romero Barros fue un intelectual comprometido. Escribió conferencias y artículos en prensa y revistas especializadas, y fue secretario de la Asociación de Obreros de Córdoba. Su carácter cercano le granjeó el cariño de sus discípulos y trabajadores. La muestra en Moguer, abierta al público hasta finales de mes, permite a los vecinos redescubrir a este artista universal desde su propia tierra.
La inauguración contó con la actuación del Liceo de la Música de Moguer, que puso la banda sonora a una velada que, según el alcalde, “reivindica la capacidad del arte para generar diálogo y emoción”. Los asistentes pudieron recorrer la sala mientras poetas recitaban sus versos junto a las obras, en un ambiente que mezcló tradición y vanguardia.
Para los moguereños, la exposición es una oportunidad única de conectar con su patrimonio cultural. “Es emocionante ver cómo la figura de Romero Barros sigue viva en el arte contemporáneo”, comentó una visitante. La muestra permanecerá en el teatro municipal, con entrada gratuita, en horario de mañana y tarde.

