Andalucía eleva a 78 los casos humanos de fiebre del Nilo Occidental en 2026. Tres municipios onubenses, Ayamonte, Palos de la Frontera y Santa Ana la Real, figuran entre las áreas declaradas en alerta.
Según recoge La Razón, la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía confirmó este lunes 26 un nuevo caso humano en Los Palacios y Villafranca (Sevilla), con lo que la comunidad suma 78 casos de fiebre del Nilo Occidental en lo que va de año. De ellos, 43 son leves y 35 han desarrollado enfermedad neuroinvasiva.
El Gobierno andaluz indica en un comunicado que se han registrado 39 ingresos, de los que dos siguen hospitalizados, y cinco defunciones. La última muerte corresponde a un hombre de 75 años residente en Aznalcázar (Sevilla), que estuvo ingresado desde el 26 de agosto en el Hospital San Juan de Dios del Aljarafe.
Son catorce los municipios andaluces declarados área en alerta. En la provincia de Huelva están Ayamonte, en la zona de Costa Esuri; Palos de la Frontera, en la zona de Los Príncipes, y Santa Ana la Real. La alerta se mantiene en los tres hasta el 31 de octubre.
La declaración de área en alerta obliga a intensificar la vigilancia entomológica, animal y humana, y a reforzar la información a la ciudadanía a través de farmacias y centros de enfermería. Las administraciones locales deben reforzar el control y tratamiento de mosquitos según su Plan Municipal de Vigilancia y Control de Vectores, tanto en los núcleos urbanos como en focos larvarios o refugios de adultos situados a no más de 1,5 kilómetros.
Desde la Secretaría de Salud Pública y Promoción de la Salud se recomienda usar repelentes registrados de uso tópico y cubrir la mayor parte del cuerpo con ropa clara. También aconseja evitar perfumes y jabones aromatizados, instalar mosquiteras, usar insecticidas domésticos o repelentes ambientales y apagar las luces que no sean necesarias. En casa conviene vaciar macetas, cubos, juguetes y otros recipientes donde se acumule agua, mantener limpias piscinas, albercas y lavaderos, y renovar con frecuencia los bebederos de los animales.

