La parroquia de Santo Domingo de Guzmán de Lepe se llenó para despedir al padre Filemón Nkara Esono Mangue, que deja la Costa tras ser destinado a Rosal de la Frontera. El alcalde, Adolfo Verano, le dedicó unas palabras en redes sociales.
La parroquia de Santo Domingo de Guzmán de Lepe vivió el pasado fin de semana una misa de despedida multitudinaria y emotiva para el padre Filemón Nkara Esono Mangue, quien ha sido trasladado a la parroquia de San Isidro Labrador, en Rosal de la Frontera, para el curso 2026-2027. Vecinos de todas las edades abarrotaron el templo para rendirle un último homenaje, con muestras de cariño, sonrisas y lágrimas entre los asistentes.
El sacerdote, nacido en Guinea Ecuatorial en 1979 y ordenado en la Catedral de Huelva en diciembre de 2019, deja una profunda huella en la localidad costera. Antes de llegar a Lepe, ya había pasado por la capellanía del Hospital Juan Ramón Jiménez y por la parroquia de la Sagrada Familia de El Torrejón, pero ha sido en la Costa donde su estilo pastoral, con humor campechano y cercanía, logró llenar los bancos de la iglesia y atraer a feligreses que se habían alejado del culto.
Su marcha se conoció a principios de julio, cuando la Diócesis de Huelva comunicó su nuevo destino. La noticia provocó un clamor vecinal en redes sociales, con recogidas de firmas e iniciativas para pedir al Obispado que revocara el traslado, según publica huelva24.com. Los leperos lo definían como un cura «maravilloso y cercano» que había revitalizado la fe local con naturalidad y simpatía.
El alcalde de Lepe, Adolfo Verano, asistió al oficio religioso y dedicó unas palabras al sacerdote en sus redes sociales: «Todo el cariño y el amor que has sembrado en esta tierra permanecerá para siempre». El regidor destacó que siempre lo conoció «con la alegría y la sonrisa para todos» y que su marcha no es un adiós, sino «un hasta pronto» para alguien que ya es «un lepero más».
El padre Filemón emprende ahora una nueva etapa en la Sierra de Huelva, donde la parroquia de Rosal de la Frontera ya espera su llegada. Deja atrás anécdotas virales, como su vídeo con la camiseta del Real Madrid proclamando que los blancos vencen «como Jesucristo venció al demonio», y un legado de cercanía que los leperos tardarán en olvidar.

