La Madre Luisa Sosa, natural de Fuenteheridos, expresó su amor por la naturaleza en poemas como 'Todo me habla de Dios'. La Iglesia celebra hasta el 4 de octubre la Jornada de Oración por el Cuidado de la Creación.
La Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que comenzó el 1 de septiembre y concluirá el 4 de octubre, festividad de San Francisco de Asís, invita a los fieles a reflexionar sobre el entorno natural. En este contexto, la figura de la Madre Luisa Sosa, religiosa vinculada a Fuenteheridos, en la sierra de Huelva, cobra especial relevancia por su sensibilidad hacia la naturaleza, tal y como recoge diocesisdehuelva.es.
Según publica el medio, la Madre Luisa gozaba desde joven del campo cuando visitaba a su familia en Fuenteheridos. Esa vivencia quedó plasmada en su poesía, como el poema 'Todo me habla de Dios', escrito en 1944, cuando tenía 26 años. En él, la religiosa alaba al Creador a través de la belleza de chopos, fuentes, olivos, castaños y trigales, en un tono que recuerda al Cántico de las Criaturas de San Francisco de Asís.
La autora también usó elementos naturales como alegorías para contemplar a la Virgen, en poemas como Violeta..María..Humildad, A María, romero y yo, Azucena, Jazmín o Pajarillo…. Con el tiempo, al dedicarse por completo a la evangelización, renunció a las temporadas en el campo, sacrificio que reflejó en su poema Adiós, campo.
La hermana Mari Pili, que cuidaba el jardín para tener flores para el Sagrario, recordaba que la Madre Luisa jamás miraba por una ventana. Cuando le decían lo bonito que estaba el jardín, respondía:
«Desde el cielo, si el Señor tiene misericordia de mí, lo veré todo; para qué mirar, mucha más belleza veremos desde el cielo y tendremos apuntado este pequeño sacrificio; además, nuestra mirada solo debe dedicarse al Señor, lo demás se quedará todo aquí en la tierra».
La información ha sido difundida por Celia Hierro Fontenla, postuladora de la causa de beatificación y canonización de la Madre Luisa Sosa.

