La localidad serrana, con más de 20 empresas cárnicas y una tradición que se remonta al siglo XVIII, es conocida como la catedral del ibérico. Su castillo medieval y su entorno en la Sierra de Aracena la convierten en un destino gastronómico de otoño.
La localidad onubense de Cumbres Mayores, situada en plena Sierra de Huelva y dentro del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, es conocida como la catedral del ibérico. Así lo recoge la información publicada por viajar.elperiodico.com, que destaca su tradición cárnica y su entorno de dehesas.
El municipio, de unos 1.700 habitantes, limita con las provincias de Extremadura y Portugal y ha basado su economía en la cría y transformación del cerdo ibérico. El propio Ayuntamiento documenta la presencia de industria cárnica desde comienzos del siglo XVIII. A finales del siglo XIX, la localidad llegó a contar con 24 mataderos y 37 fábricas.
En la actualidad, se contabilizan más de 20 empresas vinculadas a la transformación de productos ibéricos, aunque solo resiste un matadero. La dependencia económica de este sector sigue siendo alta, y los derivados del cerdo ibérico de bellota continúan siendo el principal atractivo de la zona.
La matanza tradicional del cerdo ibérico se lleva a cabo entre diciembre y febrero, una costumbre que se mantiene viva en muchas familias del municipio. Además del jamón, la gastronomía local incluye otros embutidos y carnes procedentes de la dehesa.
Más allá de su oferta gastronómica, Cumbres Mayores cuenta con un patrimonio histórico relevante. El castillo de Sancho IV domina la localidad desde una altura y es uno de los elementos más destacados de su conjunto monumental.
«Su verdadero monumento es el que pasta en sus campos rodeados de encinas, alcornoques y castañares», señala la información turística.
El entorno natural de la Sierra de Huelva, con extensas dehesas, ofrece un paisaje característico que en otoño se convierte en un reclamo para los amantes de la gastronomía y el turismo rural.

