Cáritas Diocesana de Huelva atendió a 1.018 personas sin hogar en 2025, y las mujeres ya suponen un tercio, frente al 10% de hace seis años.
Cáritas Diocesana de Huelva atendió a 1.018 personas sin hogar durante 2025, según publica Huelva Información, una cifra que vuelve a superar el millar. El dato que más preocupa a la entidad es el peso creciente de las mujeres: hace seis años eran una de cada diez personas atendidas en situación de calle y hoy representan el 33%.
La información se dio a conocer durante la presentación de la campaña con motivo del Día de las Personas Sin Hogar, que se conmemora el 25 de octubre. José Manuel Gómez, responsable del Centro de Personas Sin Hogar de Cáritas Diocesana, explicó el cambio:
Hace seis años no llegábamos al 10% de mujeres que atendíamos en situación de calle y el año pasado llegaron al 33%
Cáritas atendió a 734 personas sin hogar en 2020, 912 en 2022, 1.072 en 2023 y 1.103 en 2024. La cifra de 2025 supone 85 personas menos que el año anterior, un descenso del 7,7%, aunque sigue siendo un 38,7% superior a la de hace cinco años. En 2023, las mujeres eran el 17% de las personas atendidas.
Gómez señaló que la familia, los amigos y las redes de apoyo ya no siempre sostienen a quienes llegan a una situación límite, algo que antes ayudaba a evitar que muchas mujeres acabaran en la calle:
Antes eran las últimas en verse en la calle porque había una red social, una red familiar que las apoyaba
La directora de Cáritas Diocesana de Huelva, María Macías, señaló la crisis de la vivienda como uno de los principales obstáculos para salir de la exclusión. Sobre el mercado del alquiler, afirmó:
Para alquilar ya una habitación te piden varias nóminas y varios meses de fianza
Macías advirtió además de que cada vez llegan más familias en las que trabajan ambos miembros de la pareja y, aun así, no llegan a final de mes. Entre las personas que pidieron ayuda en 2025, el 67% eran hombres y el 33% mujeres, y la mayoría tenía entre 18 y 55 años. A ello se suman, en muchos casos, problemas de salud mental, adicciones o la ausencia de una red familiar.


