Disfraces elaborados, chuches y un grupo de dinosaurios marcaron la noche de Halloween en las calles de la capital onubense.
Según informa Huelva Información, las calles de la capital comenzaron a llenarse de pequeños monstruos, brujas, esqueletos y piratas cuando cayó la noche, en una celebración de Halloween que reunió a familias y grupos de amigos. Muchos niños avanzaban acompañados por sus padres mientras buscaban a sus compañeros entre la multitud.
Algunos vecinos llevaban semanas preparando su disfraz. Una madre que acompañaba a su hija explicaba:
"Muchas horas, demasiadas"
El maquillaje de la niña, que simulaba una herida sangrienta, era uno de los más llamativos. Otras familias optaron por opciones más sencillas, como un disfraz comprado en una tienda, un maquillaje de última hora o una túnica negra.
Un grupo de adolescentes vestidos de dinosaurios se convirtió en una de las atracciones de la noche. Los niños se acercaban a hacerse fotografías con ellos y el grupo se detenía a posar con cada uno de ellos.
Los más pequeños también tenían como objetivo llenar sus bolsas de chuches. Un padre explicaba cómo se organizaban para la ronda de visitas:
"Iremos a las casas de la familia, que ellos están todos avisados y preparados"
Muchas familias de la capital habían comprado caramelos con antelación para atender a los niños que llamaran a sus puertas.
La noche transcurrió con el disfraz como protagonista y con las ganas de pasarlo bien como motor principal de la celebración en la capital onubense.

