El Recreativo de Huelva se clasifica para la final de la Copa Federación tras remontar el 0-2 ante el Navalcarnero. Galván pide ahora recuperar fuerzas para el domingo.
La clasificación para la final de la Copa Federación deja al Recreativo de Huelva ante el reto de convertir una noche de enorme desgaste en un impulso para lo que resta de temporada. Según publica huelvared.com, el entrenador Jesús Galván valoró la capacidad de respuesta de sus jugadores frente al Navalcarnero, aunque también señaló las carencias que obligaron al equipo a remontar.
El 0-2 del descanso colocó al conjunto onubense en una situación límite. El rival encontró espacios y castigó los errores locales, mientras el Recreativo no lograba desarrollar su juego con continuidad. Galván reconoció que el planteamiento visitante alteró los planes iniciales y que sus futbolistas no estuvieron a la altura durante los primeros 45 minutos.
Tras el paso por los vestuarios, el equipo elevó la intensidad y asumió más riesgos. El penalti transformado por Matías Chavarría y el posterior empate de Álex Bernal devolvieron la eliminatoria al equipo, que terminó resolviéndola tras la prórroga y la tanda de penaltis.
Galván vinculó esa reacción a su manera de entender el fútbol:
“Siempre he dicho que mis equipos van a competir hasta el final con corazón, ganas y recursos futbolísticos”
El técnico no quiso que el final feliz tapara lo ocurrido antes del descanso:
“En la primera parte nos ha faltado todo y en la segunda hemos corregido. También es verdad que ellos nos han sorprendido al principio del encuentro con su propuesta”
El objetivo, según el entrenador, es no necesitar reacciones tan extremas para sacar adelante los partidos.
Con la final en el horizonte, el cuerpo técnico debe gestionar el esfuerzo de la plantilla en pocos días. Galván quiere que los jugadores disfruten de la clasificación, pero también que descansen y se recuperen para el próximo compromiso de Liga, previsto para el domingo.
El entrenador confía en contar la próxima semana con Ale Marín y Leandro, que permanecen al margen de la dinámica del grupo. Su vuelta daría una alternativa más en un calendario exigente, en el que el equipo debe compaginar la Copa Federación con la regularidad en la Liga.
El reto inmediato es sostener durante los noventa minutos la intensidad que el equipo mostró tras el descanso y corregir las desconexiones del primer tiempo en el Nuevo Colombino.

