La Diputación Provincial de Huelva ha sacado a licitación un contrato de obras por 112.668 euros para reparar y proteger la antigua estación de tren 'Huelva Término', un emblemático edificio neomudéjar que sufre filtraciones y presencia de fauna.
La Diputación Provincial de Huelva ha dado un paso adelante en la conservación de uno de los símbolos del patrimonio industrial y ferroviario de la capital. La institución ha licitado un contrato de obras para la reparación, higienización y protección puntual de la antigua estación de tren ‘Huelva Término’, con un presupuesto base de 112.668,22 euros (IVA incluido). Así lo anunció el presidente de la Diputación, David Toscano, quien ya había avanzado la medida días atrás.
El procedimiento, de tramitación ordinaria y carácter abierto simplificado, mantendrá abierto el plazo de presentación de ofertas hasta el próximo 13 de agosto. Una vez adjudicado y firmado el acta de replanteo, la empresa contratista dispondrá de un plazo estricto de dos meses, sin posibilidad de prórroga, para ejecutar los trabajos.
La intervención no es la gran reforma estructural que el edificio necesita a largo plazo, sino una actuación de choque, puntual y localizada. Su objetivo es congelar el deterioro del inmueble, protegerlo de los agentes meteorológicos y biológicos, y garantizar su salubridad e integridad hasta que se desbloquee el proyecto definitivo para convertirlo en la nueva sede institucional de la Diputación, junto con el Colegio de Ferroviarios y un nuevo edificio en la trasera de la parcela.
El inmueble, de estilo neomudéjar y gran valor histórico, sufre actualmente filtraciones de agua, accesos no autorizados y la presencia de fauna dañina, factores que amenazan la estabilidad de sus acabados y elementos ornamentales, según detalla la documentación de la licitación.
Las actuaciones previstas se concentrarán prioritariamente en los pabellones laterales (este y oeste), en las cubiertas y en las envolventes exteriores del recinto. Se procederá a la limpieza manual intensiva de 937,2 metros cuadrados de superficie interior para eliminar escombros, enseres abandonados y residuos orgánicos o excrementos de aves. Además, se demolerán cerca de 400 metros cuadrados de falsos techos de escayola irrecuperables a causa de las humedades.
En las fachadas de ladrillo visto, se intervendrá de forma artesanal mediante la reparación de grietas puntuales en 11 zonas del ladrillo neomudéjar, el rejuntado de 120 metros cuadrados con mortero tradicional de cal y la limpieza conservativa con agua a baja presión en más de 1.000 metros cuadrados de fachadas y elementos de piedra.
Para frenar las filtraciones en la cubierta, se recolocarán tejas árabes desplazadas sobre casi 100 metros cuadrados de tejado, se impermeabilizarán las canales perimetrales mediante membranas líquidas de poliuretano y se renovarán 96 metros de bajantes de evacuación de pluviales.
Con el fin de evitar la entrada de aves, roedores y personas ajenas, se instalarán tableros marinos ajustados al perfil de los arcos en 24 ventanas, combinados con rejillas que permitan la ventilación continua del interior. También se colocarán 22,71 metros cuadrados de cerramientos metálicos de seguridad.
En la marquesina del antiguo andén, se aplicarán tratamientos anticorrosivos e imprimaciones especiales sobre más de 25 metros cuadrados de elementos de forja, incluyendo capiteles y adornos ornamentales. Además, se ejecutará la tala por secciones de ocho árboles contiguos cuyas raíces y ramas amenazan la estabilidad del muro perimetral.
Con este contrato, la Diputación busca “blindar” temporalmente la emblemática estación de la capital onubense, asegurando que su estructura responda favorablemente antes de abordar su transformación arquitectónica definitiva. Los vecinos de Huelva capital podrán ver en los próximos meses cómo se acometen estas labores de emergencia, que pretenden preservar un edificio clave en la memoria colectiva de la ciudad.

