Antonio Padilla, técnico de la Universidad de Huelva, ha presentado un taller de cocina solar en el que ha cocinado platos como cuscús o marmitaco sin gastar energía convencional.
Un técnico especialista de la Universidad de Huelva ha demostrado que cocinar con energía solar es una alternativa real y sostenible. Antonio Padilla, ponente del curso Energía Renovable y Huelva de la Universidad Internacional de Andalucía, ha presentado un taller en el que ha instalado diferentes sistemas de cocina solar para elaborar platos tradicionales sin consumir electricidad ni gas.
Durante la demostración, Padilla cocinó un cuscús con verduras y un marmitaco de atún, patatas y huevos, además de preparar café para después de la comida. Todo ello utilizando únicamente la radiación solar, concentrada mediante antenas parabólicas y otros dispositivos fabricados incluso con materiales caseros.
En declaraciones a Europa Press, el técnico explicó que el objetivo es “mostrar que la cocina solar no tiene ningún problema a la hora de utilizarse para cocinar y que solo debe disponer de radiación solar en el exterior”. Padilla subrayó la importancia medioambiental de esta práctica: “Si encima no produce ninguna huella, tiene la satisfacción de contribuir a un ambiente mucho más limpio”.
El taller forma parte del curso de la UNIA y busca concienciar sobre el potencial de las renovables en la provincia de Huelva, una zona con alta radiación solar. Según Padilla, la cocina solar permite reducir “significativamente” el impacto ambiental en la cocina doméstica, al no generar emisiones ni residuos.
El técnico demostró la capacidad de las antenas parabólicas para atraer la radiación solar, así como de antenas fabricadas en el propio taller, que prueban la posibilidad de crear una “especie de vitrocerámica solar con tres o cuatro cosas que podemos tener en casa o comprar en un supermercado”.
Padilla insistió en que la energía solar brinda una “opción viable” que permite cocinar sin gastar nada, aprovechando únicamente lo que ofrece el sol. Además, destacó que la cocina solar “no se limita únicamente a la preparación de alimentos principales”, sino que también permite elaborar bebidas calientes de forma igualmente efectiva.
La iniciativa llega en un momento en el que la búsqueda de alternativas energéticas sostenibles cobra cada vez más relevancia. En la provincia de Huelva, con más de 3.000 horas de sol al año, esta tecnología podría tener un gran potencial de implantación en hogares y establecimientos.
El técnico de la UHU animó a los asistentes al taller a probar estos sistemas en sus casas, ya que los materiales son accesibles y el montaje es sencillo. “Solo se necesita sol y ganas de cocinar de forma limpia”, concluyó.

