Una educadora social del centro de protección de menores de Huelva capital, gestionado por una empresa privada, fue empujada, agarrada del cuello y golpeada en la cara por una menor de 17 años durante la noche del 27 al 28 de septiembre. La trabajadora está de baja y CCOO exige más plantilla en los turnos nocturnos.
Una educadora social del centro de protección de menores de Huelva capital, gestionado por una empresa privada mediante un servicio externalizado, sufrió una agresión durante la noche del 27 al 28 de septiembre. Según publica Huelva Hoy, una menor de 17 años intentó abandonar el centro y, cuando la trabajadora trató de intervenir para evitar la fuga y reconducir la situación, fue empujada por la menor, que después la agarró del cuello y le propinó un puñetazo en la cara.
Como consecuencia de los hechos, la educadora se encuentra de baja y se recupera de las lesiones físicas y de las secuelas psicológicas. La agresión fue denunciada por CCOO Enseñanza Huelva, que advierte de la frecuencia con que se producen este tipo de episodios en los centros de protección de menores, especialmente en los turnos de noche, cuando una única persona afronta en solitario situaciones de crisis o potencialmente violentas.
El sindicato sostiene que esta situación evidencia deficiencias estructurales en las plantillas. En un comunicado, CCOO señala que «no se puede garantizar la seguridad de profesionales y menores cuando una sola persona tiene que hacer frente a situaciones de crisis que pueden derivar en una agresión. La falta de personal no puede convertirse en un factor de riesgo añadido para quienes trabajan en estos centros».
Para CCOO, es imprescindible que los centros cuenten con una dotación suficiente de profesionales que garantice, como mínimo, la presencia de dos educadores o educadoras por turno, sobre todo durante las noches. El sindicato recuerda que reforzar las plantillas es una medida fundamental de prevención de riesgos laborales y una garantía tanto para los trabajadores como para los menores atendidos.
CCOO Enseñanza Huelva denuncia también la insuficiente dotación de profesionales de psicología y trabajo social en estos centros. A su juicio, contar con jornadas parciales en estos ámbitos resulta insuficiente para atender a menores que, en muchos casos, presentan situaciones de vulnerabilidad y necesitan una intervención especializada y continuada. Por ello, reclama jornadas completas para estos profesionales y un incremento de las plantillas de educadores y educadoras sociales.
El sindicato recuerda que ha transcurrido apenas un año desde la grave agresión sufrida por otra educadora social en Huelva, que quedó inconsciente después de ser sometida a un estrangulamiento conocido como «mataleón». Estos hechos se producen en un contexto marcado por las movilizaciones y reivindicaciones del sector tras el asesinato de la educadora social Belén Cortés en Badajoz.
Desde CCOO consideran preocupante que, después de las denuncias y movilizaciones realizadas durante todo este tiempo, sigan produciéndose situaciones de extrema gravedad sin que se hayan adoptado medidas suficientes para garantizar la seguridad de las plantillas. El sindicato reclama al gobierno andaluz que asuma su responsabilidad en la planificación y financiación de estos servicios públicos esenciales y que los pliegos de contratación garanticen plantillas suficientes, condiciones laborales dignas y medidas de prevención adecuadas.
Asimismo, CCOO Enseñanza exige la creación de una mesa de negociación tripartita para abordar la precariedad laboral estructural del sector. Esa mesa debería tratar, entre otras cuestiones, las ratios de personal para cubrir los turnos, la prevención de riesgos laborales, las actualizaciones salariales del convenio vigente y los criterios de los futuros pliegos de contratación.
El sindicato anima a las trabajadoras y trabajadores de los centros de protección de menores a organizarse y denunciar las situaciones de precariedad, porque, señalan, «lo que no se denuncia corre el riesgo de convertirse en algo normal».

