José Carbonell sostiene que bloquear a una expareja en redes no es inmaduro, sino una forma de poner límites que ayuda a superar la ruptura.
Bloquear a la expareja en redes sociales suele verse como un gesto infantil, pero el psiquiatra José Carbonell lo considera una decisión razonable. Según recoge Infobae, el exdirector de la Sociedad Española de Psiquiatría Legal y director del Instituto Carbonell, en Palma de Mallorca, lo expuso en un vídeo publicado en TikTok.
Carbonell cuestiona la idea de que haya que mantener buena relación con todo el mundo o superar al ex a cualquier precio. Según explica, conservar a la expareja sin bloquearla suele ser un intento de dejar una puerta abierta, aunque se justifique con razones prácticas como las amistades o los proyectos en común.
«Hay muchas personas que, por el hecho de no querer bloquear a su ex, dejan esa puerta semiabierta o dejan un espacio a que quizás pueda volver a aparecer esa persona».
El psiquiatra apoya su postura en el contacto cero, una estrategia de afrontamiento que consiste en eliminar cualquier forma de comunicación o exposición a la expareja, tanto en persona como en redes. Su objetivo es reducir el malestar emocional y facilitar que la persona reorganice su vida tras la ruptura.
Carbonell sostiene que, sin ese distanciamiento, cicatrizar una ruptura resulta más difícil. Añade que el bloqueo en plataformas digitales es una herramienta práctica para mantener el contacto cero cuando el entorno compartido complica el distanciamiento físico.
«Dejar la puerta abierta hace que muchas veces el proceso sea más largo y doloroso».
El psiquiatra admite que hay personas capaces de superar un duelo amoroso sin bloquear a su expareja, aunque considera que en la mayoría de los casos prolonga el sufrimiento. Además, vincula la decisión con la capacidad de poner límites, que describe como un signo de madurez emocional y no de su ausencia.
El debate sobre cómo gestionar los vínculos digitales tras una separación es cada vez más frecuente, según el propio Carbonell. Para quienes quieran cerrar una relación en buenos términos, el especialista afirma que bloquear a la expareja no debería generar culpa, sino entenderse como una aplicación del contacto cero.

