El Gobierno andaluz ha aprobado la declaración de desastre natural para los municipios afectados por el incendio de Niebla, que quemó 33.000 hectáreas y ha provocado pérdidas en corcho, bellota y madera. Las ayudas buscan paliar el impacto en la producción y la montanera.
El Gobierno andaluz ha declarado este lunes desastre natural el incendio de Niebla, que quedó extinguido el 21 de agosto tras arrasar 33.000 hectáreas, según la medición definitiva del programa europeo Copernicus. La declaración permitirá activar ayudas urgentes para los municipios afectados de Huelva y Sevilla, según publica El Mundo.
El fuego, declarado el 6 de agosto, es el más devastador en superficie quemada de la historia de Andalucía, por encima del incendio de Riotinto de 2004, que afectó a 34.000 hectáreas aunque la superficie real quemada fue de 29.867. En aquella ocasión murieron dos personas.
La Junta ha explicado que la cifra final es inferior a las 38.000 hectáreas que se manejaron inicialmente porque quedaron "islas verdes" que sobrevivieron a las llamas. El incendio afectó a diez municipios onubenses -Berrocal, El Campillo, Niebla, Escacena del Campo, La Palma del Condado, Paterna del Campo, Valverde del Camino, Villalba del Alcor, Villarrasa y Zalamea la Real- y a Aznalcóllar, en Sevilla.
El balance oficial constata la destrucción del potencial maderero y una pérdida drástica en la producción de corcho y bellota en los montes públicos y privados, especialmente en Berrocal. También se han visto afectados eucaliptales en explotación y la desaparición del estrato vegetal deja los suelos expuestos a la erosión ante las lluvias otoñales, por lo que se consideran indispensables obras hidrotécnicas de emergencia para proteger las cuencas fluviales.
La declaración de desastre natural permitirá flexibilizar los requisitos de las subvenciones vinculadas a los programas Feaga y Feader, "impidiendo que los titulares afectados pierdan fondos esenciales o sean penalizados por incumplir criterios técnicos debido a una causa de fuerza mayor", según el Gobierno andaluz.
Las pérdidas en la producción de bellota comprometen la campaña de montanera del cerdo ibérico en la comarca, un sector clave para la economía local. Las ayudas buscan "la supervivencia socioeconómica y la viabilidad a largo plazo de las comarcas afectadas".

