Ecologistas en Acción denuncia un incremento de la caza furtiva en las áreas afectadas por el incendio de Niebla, que arrasó 33.000 hectáreas en once municipios. La fauna superviviente se concentra en islas de vegetación y es más vulnerable.
La organización Ecologistas en Acción ha detectado un repunte de las actividades furtivas en los terrenos afectados por el incendio forestal que se declaró el pasado 6 de agosto y que quemó alrededor de 33.000 hectáreas en once términos municipales de Huelva y Sevilla. La pérdida de hábitat ha concentrado a la fauna en las zonas que escaparon de las llamas, lo que las expone a los cazadores ilegales, según la información publicada por Huelva Información.
El portavoz de la organización, Juan Romero, ha explicado a EFE que especies como los ciervos se han refugiado en pequeñas islas de vegetación y en las áreas periféricas que no fueron alcanzadas por el fuego. Esa concentración de animales coincide con la época de berrea, cuando los venados delatan su posición con bramidos durante el atardecer y la noche.
"La falta de agentes sobre el terreno genera una situación de desprotección que están aprovechando los furtivos", sostiene Romero.
Según la organización, los furtivos emplean visores nocturnos, cámaras térmicas, rifles y motocicletas para localizar y abatir a los animales. La escasa vigilancia en la zona facilita estas prácticas, que se han detectado en varios puntos del perímetro afectado.
En Berrocal, cámaras instaladas en la zona han captado la presencia de personas encapuchadas, según Romero. En la Rivera de Cachán la organización denuncia una llegada continuada de furtivos procedentes de la Cuenca Minera. A ello se suma el hallazgo en el término municipal de Paterna del Campo de un ciervo abatido a tiros.
Ecologistas en Acción sostiene que detrás de estas prácticas hay distintas motivaciones, desde la búsqueda de trofeos de caza, en algunos casos con abandono de los cuerpos de los animales, hasta el comercio ilegal de carne.
La organización considera que la situación es especialmente preocupante después de un incendio de estas dimensiones, cuando la fauna que sobrevivió al fuego afronta la pérdida y fragmentación de buena parte de su hábitat y se concentra en los espacios que permanecen intactos.
Ante este escenario, Ecologistas en Acción reclama al Gobierno de España un refuerzo de los recursos y la plantilla del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. Romero afirma que el servicio se encuentra actualmente "muy mermado" y que la falta de agentes sobre el terreno genera una situación de desprotección que está siendo aprovechada por quienes practican actividades furtivas.
La organización pide así una mayor vigilancia tras el incendio de Niebla, tanto para perseguir las posibles prácticas ilegales como para proteger a una fauna que, según los ecologistas, se encuentra en una situación de especial vulnerabilidad después de uno de los grandes incendios forestales registrados este verano en la provincia de Huelva.

