El Ayuntamiento de Calañas ha aprobado definitivamente el proyecto que convertirá unas antiguas oficinas mineras en una residencia de estudiantes, vinculada a la Mina Escuela Almagrera. La iniciativa, promovida por la Fundación Miga Miga, busca frenar la despoblación en el Andévalo.
La comarca del Andévalo onubense suma un nuevo motivo para el optimismo. El Boletín Oficial de la Provincia de Huelva ha publicado la aprobación definitiva del expediente que permitirá transformar unas antiguas oficinas mineras en una moderna residencia de estudiantes. El proyecto, promovido por la Fundación Miga Miga, se integra dentro de la propuesta educativa «Mina Escuela Almagrera» y supone un paso firme para fijar población joven en la zona.
El alcalde de Calañas, Diego Carrasco Caballero, ha rubricado la resolución que ratifica el acuerdo plenario del pasado 11 de junio. Con este trámite, la iniciativa queda declarada de utilidad pública e interés social, allanando el camino para la revitalización de unas instalaciones que en su día vibraron con la actividad extractiva y que ahora se dedicarán a la formación y el conocimiento.
Una inversión de más de 121.000 euros
La parcela elegida es la 288 del polígono 5, al suroeste del casco urbano de Calañas. La inversión prevista para la transformación asciende a 121.005,98 euros, sin incluir maquinaria ni equipos. Como exige la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA), la fundación deberá abonar una prestación compensatoria del diez por ciento, 12.100,60 euros, que irán al Patrimonio Municipal de Suelo. El promotor tiene un año para solicitar la licencia urbanística y comenzar las obras.
La autorización municipal tiene duración ilimitada, aunque el cese de actividad por más de cinco años obligaría a restaurar el entorno a su estado natural. Una garantía que asegura el compromiso a largo plazo con el proyecto.
La Mina Escuela Almagrera, el corazón del proyecto
La residencia de estudiantes es el complemento habitacional indispensable para la Mina Escuela Almagrera, una escuela de oficios que ya se está levantando sobre la antigua nave-taller de Minas de Almagrera. Este espacio de 1.200 metros cuadrados ha sido cedido por la entidad Socialibericus y contará con un aula teórica de al menos 50 metros cuadrados y un taller práctico de más de 200 metros cuadrados. Actualmente, la fundación avanza en la adecuación mientras tramita la homologación oficial del centro.
La oferta educativa se centrará en oficios vinculados a la construcción, la minería moderna y la seguridad, sectores con demanda real en la provincia de Huelva. El objetivo es preparar a las nuevas generaciones para que se incorporen al mercado laboral sin tener que emigrar. «Trabajamos en Calañas y en toda la comarca para que la gente joven encuentre formación y empleo de calidad sin verse obligada a marcharse de su tierra», señalan desde la Fundación Miga Miga.
Un impulso contra la despoblación
La residencia permitirá que estudiantes desplazados de otros municipios del Andévalo y del resto de la provincia puedan alojarse junto al centro de formación, eliminando las barreras del transporte y la falta de vivienda que a menudo truncan los planes de estudio de los jóvenes rurales. La iniciativa adquiere así una dimensión comarcal sin precedentes.
Paralelamente, los responsables de Miga Miga ya trabajan en la presentación del proyecto a convocatorias de empleo-formación públicas y privadas. Buscan tejer una red de alianzas que garantice la viabilidad económica del centro y maximice las opciones de inserción laboral de los futuros alumnos. El Andévalo, tierra de minas, demuestra que sus heridas pueden convertirse en oportunidades.

