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Cien días sin rastro de Astrid en Zalamea la Real y sin batidas oficiales

Se cumplen 100 días desde la desaparición de Astrid Blanche Zinetti en El Pozuelo (Zalamea la Real). Las batidas oficiales cesaron y solo voluntarios mantienen la búsqueda.

Rocío Bejarano Cortés
Rocío Bejarano Cortés
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Este miércoles se cumplen 100 días desde que se perdió la pista a Astrid Blanche Zinetti, de 84 años, en El Pozuelo. Las batidas oficiales cesaron y solo voluntarios mantienen la búsqueda.

La búsqueda de Astrid Blanche Zinetti, la ciudadana suiza de 84 años residente en la aldea de El Pozuelo, en Zalamea la Real, cumple este miércoles 100 días sin que se haya encontrado ningún rastro que permita saber qué ocurrió. La mujer, con deterioro cognitivo, desapareció el sábado 4 de julio en las inmediaciones de la parada de autobús a la entrada del núcleo, junto a la carretera nacional 345. Así lo recuerda la información publicada por Huelva24.

Las labores oficiales de rastreo se han detenido. Tanto el Ayuntamiento de Zalamea la Real como la Guardia Civil cesaron las batidas hace tiempo, según han confirmado a este medio diversas asociaciones de personas desaparecidas. Durante las primeras semanas se movilizaron unidades especializadas como el Equipo Pegaso y perros adiestrados, pero no se obtuvo ningún indicio concluyente. En la actualidad no hay operativos ni movimientos institucionales para reactivar el caso.

La atención ha quedado en manos de voluntarios. Teresa Romero, que participa en la búsqueda, denuncia el abandono institucional: «Es una pena el abandono que está teniendo Astrid. Su vecina Isabel es la que en estas últimas semanas ha estado intentando alimentar a los gatos que tenía Astrid, aunque varios de ellos ya se han perdido. Yo le hice un bizum ayudándola con lo que pude, pero las autoridades creo que tienen bastante olvidado este tema. Isabel incluso pidió ayuda a algunos concejales y no le han hecho ni caso».

Astrid vivía sola en un chalet rural cercano al trazado del Camino de Santiago. Llevaba dos décadas en la provincia de Huelva y enviudó hace más de cuatro años. Cuidaba de sus animales, y la colonia de gatos que tenía se ha ido dispersando ante la falta de una intervención pública organizada para gestionar sus bienes o sus mascotas. Solo algunos vecinos se desplazan hasta la finca de forma altruista para atenderlos.

La familia de la anciana reside en el extranjero y sigue el caso desde Suiza. Sus allegados formalizaron denuncias, contactaron con el Ministerio de Asuntos Exteriores helvético y han pedido respeto a la privacidad de la vivienda, mostrando su descontento por la difusión de imágenes de la fachada. La pista de Astrid se perdió cuando las propias vecinas de la pedanía dieron la voz de alarma al notar su ausencia en las rutinas de la zona, donde solía desplazarse a pie o en transporte público para comprar o acudir a consultas médicas en Valverde del Camino y Zalamea.

La investigación se ha visto condicionada por otros sucesos de la comarca. El grave incendio forestal registrado en Niebla a finales de agosto obligó a reorganizar y redistribuir a los efectivos de la Guardia Civil y los servicios de emergencia que peinaban la zona. Desde entonces, el volumen de rastreo bajó progresivamente hasta quedar reducido a las batidas que realizan de forma discreta la voluntaria Teresa Romero y su vecina Isabel.

La descripción de Astrid, facilitada al inicio de la búsqueda, es la siguiente: 1,67 metros de estatura, complexión delgada y pelo blanco recogido en una trenza característica. Apenas se expresaba en español; su lengua materna era el francés. Cualquier persona que pueda aportar información sobre su paradero puede contactar con la Guardia Civil o con el Ayuntamiento de Zalamea la Real.

Rocío Bejarano Cortés

Escrito por

Rocío Bejarano Cortés

Redactora

Firma la actualidad de la capital y la provincia: plenos, tribunales y todo lo que se cuece entre el Odiel y el Tinto. Memoria de elefante para los nombres de cada alcalde y debilidad por las gambas blancas y las Colombinas.