La Asociación Rastrea ha presentado una denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente de Huelva por la desaparición de una población de camaleón común en Nuevo Portil (Cartaya). La entidad había solicitado al Ayuntamiento el traslado de una colonia de gatos asilvestrados, sin obtener respuesta.
La Asociación Rastrea (Red Andaluza de Seguimiento, Trabajo y Recuperación de Ecosistemas) ha dado un paso al frente y ha presentado una denuncia ante la Fiscalía Provincial de Huelva, Sección de Medio Ambiente, para que investigue la desaparición de una población de camaleón común en la zona de Nuevo Portil, en el término municipal de Cartaya.
Según ha informado la asociación en un comunicado, la denuncia llega después de que durante los últimos meses se hayan dirigido hasta en tres ocasiones al Ayuntamiento de Cartaya para advertir de la situación y solicitar una medida concreta: el traslado de una colonia de gatos sin hogar establecida en el mismo enclave donde, hasta hace poco, existía una población estable de camaleones.
Rastrea ofreció además su asesoramiento técnico y su colaboración totalmente desinteresada para llevar a cabo dicha actuación. Sin embargo, la entidad ha lamentado que, pese a estas comunicaciones, no se hayan adoptado las medidas que consideraba necesarias para proteger esta especie, catalogada y protegida por la legislación española.
Una especie protegida en peligro
El camaleón común (Chamaeleo chamaeleon) es una especie incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, lo que obliga a las administraciones a velar por su conservación. En la provincia de Huelva, sus poblaciones se concentran en zonas costeras y de matorral mediterráneo, como los pinares y dunas de Nuevo Portil, un espacio que comparte con núcleos urbanos y turísticos.
La presencia de una colonia de gatos asilvestrados, según los ecologistas, supone una amenaza directa para estos reptiles, ya que los felinos son depredadores naturales de pequeños vertebrados. Rastrea ya había alertado de que la convivencia en el mismo hábitat era insostenible para el camaleón, y propuso como solución el traslado de los gatos a un espacio controlado o su adopción.
Ante la falta de respuesta municipal, la asociación ha decidido poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía de Medio Ambiente para que valore si la posible falta de actuación de las administraciones competentes pudiera tener relevancia desde el punto de vista de la legislación ambiental y determine, en su caso, las responsabilidades que pudieran existir.
Un conflicto de gestión ambiental
La asociación ha indicado que su objetivo “nunca ha sido generar confrontación con el Ayuntamiento de Cartaya, sino promover soluciones que compatibilicen el bienestar de las colonias felinas con la conservación de la biodiversidad”. En ese sentido, han subrayado que “la protección de los gatos y la conservación del camaleón común no son objetivos incompatibles. Con voluntad y una gestión adecuada, ambas pueden garantizarse”.
La entidad ha insistido en su disposición a colaborar con el Ayuntamiento, con cualquier grupo político y con el resto de administraciones implicadas para encontrar una solución consensuada basada en criterios científicos y de conservación. Mientras tanto, Rastrea ha anunciado que continuará utilizando todas las herramientas legales a su alcance para defender el patrimonio natural andaluz y velar por el cumplimiento de la normativa ambiental.
Para los vecinos de Cartaya y de la Costa Occidental, la noticia supone un toque de atención sobre la fragilidad de los ecosistemas dunares y la necesidad de una gestión activa de las especies invasoras o asilvestradas. La playa de Nuevo Portil, un espacio muy frecuentado por turistas y residentes, alberga aún valores naturales que requieren protección.
De momento, la Fiscalía deberá decidir si admite a trámite la denuncia y abre diligencias para esclarecer los hechos. Mientras, el Ayuntamiento de Cartaya no se ha pronunciado oficialmente sobre el asunto, aunque fuentes municipales consultadas por este diario aseguran que están estudiando el escrito de la asociación.
Lo cierto es que el camaleón común, un animal que fascina a pequeños y mayores por su capacidad de cambiar de color y su lengua extensible, podría haber desaparecido de uno de sus últimos reductos en la provincia. Y todo, según los ecologistas, por la falta de una decisión a tiempo.

