Un hombre de 29 años ha fallecido en el incendio que destruyó una veintena de chabolas el sábado 26 de septiembre en el asentamiento de infraviviendas del Polígono San Jorge, en Palos de la Frontera. Las causas del fuego aún se desconocen.
Un hombre de 29 años ha fallecido en el incendio que el pasado sábado 26 de septiembre destruyó cerca de 20 chabolas en el asentamiento de infraviviendas del Polígono San Jorge, en Palos de la Frontera. Las causas del siniestro todavía no se han determinado y quedan pendientes de la investigación correspondiente, según ha informado la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA).
La organización ha trasladado sus condolencias a la familia, amistades y comunidad de la persona fallecida, así como su solidaridad con quienes han perdido de nuevo sus viviendas y pertenencias. APDHA subraya que este fallecimiento no puede considerarse un hecho aislado, sino un episodio más de una sucesión de incendios que durante años han afectado al asentamiento de San Jorge.
«Esta muerte no puede ser contemplada como un hecho aislado»
El historial de siniestros en la zona es extenso. En 2019, un joven de 23 años perdió la vida en un incendio en San Jorge, un fallecimiento que la propia APDHA ya recogía en su informe Derechos Humanos en la Frontera Sur 2025, donde señalaba que los incendios en asentamientos habían provocado entonces tres muertes: la del joven de San Jorge y la de una pareja en el asentamiento El Bosque en 2021.
En febrero de 2021, un fuego de grandes dimensiones afectó al asentamiento de Palos, donde se contabilizaban al menos 700 infraviviendas y casi la mitad resultó dañada. Numerosas personas tuvieron que ser desalojadas y, aunque no hubo heridos, las pérdidas materiales fueron enormes. En mayo de 2023, otro incendio en una zona de infraviviendas de Palos provocó el desalojo de 120 personas y una persona resultó herida leve con quemaduras en los brazos.
Apenas unos meses después, en septiembre de 2023, el fuego volvió a arrasar San Jorge y ardió alrededor de 200 chabolas, con varias personas atendidas por cortes y quemaduras leves. En 2025, el 21 de septiembre, un incendio destruyó unas 70 chabolas en el mismo asentamiento, dejando a decenas de personas sin vivienda, documentación, dinero y pertenencias. Menos de tres semanas después, el 9 de octubre de 2025, un nuevo fuego afectó a entre 50 y 60 chabolas y una mujer de 46 años tuvo que ser atendida por una crisis de ansiedad.
El último episodio previo ocurrió en julio de 2026: el fuego comenzó la noche del 6 de julio, alrededor de las 22:30 horas, y fue extinguido aproximadamente a las 2:15 de la madrugada. No hubo heridos y no se pudo determinar entonces el número de chabolas afectadas ni las causas.
APDHA sostiene que la sucesión de incendios debería haber llevado a las administraciones a actuar de forma decidida, ya que conocen la existencia de estos asentamientos, las condiciones de vida de sus residentes y los riesgos de unas infraviviendas construidas en muchos casos con plásticos, madera y otros materiales altamente inflamables. La organización recuerda también la ausencia o precariedad de servicios básicos como agua, electricidad y saneamiento, lo que dificulta la prevención y la actuación ante emergencias.
«La respuesta institucional no puede comenzar cuando arden las chabolas y terminar cuando se apagan las llamas»
La asociación ha exigido al Ayuntamiento de Palos de la Frontera, a la Diputación Provincial de Huelva, a la Junta de Andalucía y al Gobierno central que asuman sus responsabilidades y articulen una respuesta coordinada, estable y con recursos suficientes. Considera que la regularización administrativa no puede ser la única respuesta, porque disponer de documentación no garantiza por sí mismo el acceso a una vivienda digna.
Mientras se esclarecen las causas del incendio del 26 de septiembre, la investigación sigue abierta y las personas afectadas que han perdido sus pertenencias permanecen a la espera de soluciones habitacionales.

