El fuego que arrasó el entorno de Doñana en 2017, originado por una imprudencia en una carbonera de Moguer, sigue sin resolución judicial por el colapso del juzgado de la localidad. La Junta ha plantado casi dos millones de ejemplares para restaurar la zona.
El incendio forestal declarado el 24 de junio de 2017 en el paraje de Las Peñuelas, en Moguer, continúa sin sentencia nueve años después. La causa judicial permanece paralizada por el colapso del pequeño juzgado de la localidad, según publica Diario de Sevilla.
Las llamas obligaron a evacuar de forma preventiva a más de dos mil personas de campings, hoteles e instalaciones científicas de la zona de Mazagón. El fuego destruyó una gran masa de pinar y monte bajo en los términos municipales de Moguer, Almonte, Lucena del Puerto y Palos de la Frontera, y redujo a cenizas enclaves del litoral onubense como el médano de Cuesta Maneli.
La investigación oficial concluyó que el siniestro no fue intencionado, sino fruto de una imprudencia grave. El origen estuvo en las instalaciones de una empresa carbonera ubicada en el propio paraje. Los autos judiciales recogen que la fábrica operaba con diez hornos de carbón vegetal, de los cuales siete carecían de autorización.
El día del incendio se registraban condiciones meteorológicas extremas. Un operario encendió uno de los hornos, lo dejó abierto unos minutos y abandonó la planta sin vigilancia. Las partículas incandescentes arrastradas por el viento prendieron la vegetación perimetral.
La Junta de Andalucía ha coordinado planes de restauración ambiental centrados en la retención del suelo frente a la erosión y en la reforestación. En el entorno protegido de Doñana se han plantado casi dos millones de ejemplares de especies autóctonas.
El año 2026 ha sido especialmente trágico en materia de incendios. En la localidad almeriense de Los Gallardos, 14 personas perdieron la vida cuando trataban de huir de las llamas. Poco después, Niebla veía cómo el fuego devastaba más de 33.000 hectáreas, el incendio de mayor superficie calcinada en la historia de la comunidad. Durante varios días, los responsables del Plan Infoca reconocieron que las llamas se escapaban a cualquier capacidad de extinción con los medios disponibles.

