La Virgen de Montemayor volvió a su ermita tras un traslado de casi tres horas desde la parroquia de La Granada. El recorrido reunió a cientos de fieles, con cantes, piropos y rezos.
La Virgen de Montemayor regresó a su ermita de Moguer después de un solemne traslado desde la iglesia parroquial de La Granada que duró casi tres horas. Cientos de fieles acompañaron a la Patrona durante todo el recorrido.
Según publica Huelva Buenas Noticias, la imagen había permanecido en la parroquia desde finales de agosto, donde presidió los cultos con motivo de la Velada de septiembre. El último domingo de octubre, la Hermandad Matriz y el pueblo la trasladaron hasta su casa chica, como marca la tradición.
Durante la despedida, los hijos de la Virgen le dedicaron cantes en distintos puntos del pueblo. Las cuadrillas de costaleros la llevaron en andas hasta el coto, mientras los vecinos la acompañaban con rezos y vivas.
A su paso por el Ayuntamiento, el alcalde, Gustavo Cuéllar, depositó un ramo de flores a los pies de la Patrona en representación de los moguereños.
La Virgen lució el manto verde atribuido a Rodríguez Ojeda, la antigua saya y una toca bordada en oro que le regalaron los mayordomos de 2023. Completaban el conjunto la ráfaga de plata de 1937, un cíngulo con hilos de oro y una corona de plata con joyas engastadas.
Como novedad, estrenó el vestido del Niño Jesús, obra del joven moguereño Alejandro Pineda, que lo ofreció a la Virgen durante la pasada novena.

