El catedrático de la UHU Ignacio Aguaded reclama alfabetización mediática y algorítmica desde edades tempranas para detectar contenidos manipulados. Pide la implicación de familias, centros educativos, administraciones y medios.
La Universidad de Huelva (UHU) ha llevado su diagnóstico sobre la desinformación a un encuentro nacional celebrado en Madrid. El catedrático de Educación y Comunicación de la UHU y presidente de Red Alfamed, Ignacio Aguaded, participó en el coloquio 'Periodismo contra el ruido: la televisión y el modelo europeo contra la desinformación', organizado por la Academia de Televisión y de las Ciencias y las Artes del Audiovisual junto a la Oficina del Parlamento Europeo en España, según recoge Diario de Huelva.
La expansión de la inteligencia artificial y de las redes sociales está aumentando los desafíos de medios y ciudadanía ante la desinformación y los contenidos manipulados. Aguaded puso el foco en la necesidad de reforzar la alfabetización mediática, audiovisual y algorítmica para que los ciudadanos comprendan cómo funcionan los medios, las redes y los algoritmos y puedan detectar contenidos manipulados.
El investigador señaló que la regulación y el fortalecimiento de los medios de comunicación son herramientas necesarias, pero defendió que la respuesta a largo plazo pasa por desarrollar una mayor capacidad crítica desde edades tempranas. Para ello, reclamó la implicación de familias, centros educativos, administraciones, medios de comunicación y otros agentes sociales.
El encuentro, moderado por el periodista Carlos Franganillo, reunió a profesionales vinculados a la lucha contra la desinformación desde distintos ámbitos: Beatriz Marín, del Servicio Europeo de Acción Exterior; Mónica Prado, de Antena 3 Noticias; Pilar Bernal, de Informativos RTVE, y Jesús Espinosa, de Newtral.
Los participantes coincidieron en la necesidad de combinar regulación, verificación, medios profesionales y educación mediática para hacer frente a un entorno digital en constante transformación. También abordaron la dificultad de combatir contenidos falsos a la misma velocidad a la que se difunden: las redes de cuentas falsas, los contenidos generados mediante inteligencia artificial y las campañas coordinadas de manipulación obligan a medios y verificadores a adaptarse continuamente.
Los profesionales reivindicaron el papel del periodismo basado en fuentes, la transparencia y el trabajo de los periodistas sobre el terreno como elementos para recuperar y mantener la confianza de los ciudadanos. El encuentro puso sobre la mesa un reto que va más allá de desmentir bulos: conseguir que la ciudadanía disponga de herramientas para identificar la información fiable y entender cómo se construye y distribuye aquello que consume cada día.

