El músico onubense Pepe Barros, integrante de Los Keys y Tartessos y dueño de la tienda Music Box, falleció este domingo 11 de octubre. Su carrera abarcó desde los primeros grupos de rock en Huelva hasta su participación en Jesucristo Superstar.
El músico onubense Pepe Barros ha fallecido este domingo, 11 de octubre, según ha confirmado Huelva Buenas Noticias. Nacido en el Molino de la Vega, Barros fue una figura central en la escena musical de la ciudad desde los años sesenta, tanto como intérprete en grupos como Los Keys y Tartessos, como por su tienda de discos Music Box, en la calle Rábida.
Su vocación musical despertó a los doce años, al ver en el Telediario la irrupción de The Beatles, un impacto que recordaría toda su vida. A los quince ya actuaba con distintas formaciones en discotecas, ferias y salones de actos de la provincia. A finales de aquella década se incorporó a Los Keys, uno de los grupos más representativos del primer rock onubense, donde coincidió con músicos como Pepe Roca y Fernando Gómez.
En 1972, Los Keys dieron paso a Tartessos, formación considerada antecedente del rock andaluz. El grupo grabó varios sencillos y el LP Tiempo muerto, publicado en 1975, y contribuyó a abrir camino para la música hecha desde Andalucía.
Uno de los episodios más singulares de su trayectoria llegó ese mismo año, cuando se incorporó a la producción española de Jesucristo Superstar, estrenada en el Teatro Alcalá de Madrid con Camilo Sesto como protagonista. Barros llegó a sustituir al cantante en el papel de Jesucristo, una experiencia que lo situó en uno de los montajes musicales más relevantes de la España de la época. Mantenía un recuerdo de profundo respeto hacia Camilo Sesto, al que definía como un gran compositor y una de las mejores voces que había escuchado, y evocaba la enorme presión que soportaba el artista por su popularidad y las exigencias de las representaciones.
De vuelta a Huelva, abrió Music Box, una tienda de discos en la calle Rábida que se convirtió en punto de encuentro para varias generaciones. Más que un comercio, aquel local permitía descubrir novedades, intercambiar recomendaciones y compartir una afición que marcó la identidad de toda una época. El propio Barros reconocería después que lo había abierto principalmente por amor a la música, más que por las posibilidades económicas del negocio.
Mantuvo esa pasión hasta el final. Incluso tras jubilarse seguía dispuesto a participar en colaboraciones musicales, y entre sus últimas experiencias recordaba con especial satisfacción haber grabado coros para un disco de su hija, la cantante Mara Barros, conocida por su larga colaboración con Joaquín Sabina y su trayectoria en musicales y escenarios internacionales. Su padre seguía sus éxitos con admiración y valoraba su voz, su personalidad y su esfuerzo para construir una carrera propia.
Comprometido con su ciudad, Barros defendía la conservación del patrimonio arqueológico, reclamaba mejores comunicaciones y mostraba preocupación por el futuro medioambiental de Huelva. Quienes lo trataron destacan su cordialidad y su disposición permanente a conversar sobre música. Su compañero Pepe Roca llegó a afirmar públicamente que Huelva tenía una deuda de reconocimiento con él.
«Huelva tiene una deuda de reconocimiento con Pepe Barros», expresó en su día Pepe Roca, compañero en Los Keys y Tartessos.
Con su muerte se recupera la memoria de una etapa decisiva para entender la evolución de la música onubense, desde los primeros grupos que versionaban a sus ídolos internacionales hasta las grabaciones de Tartessos. Quedan sus discos y el testimonio de quienes compartieron aquellos años.

