La plaza de la Constitución acogió este jueves la lectura de la proclama y el manifiesto del Día Mundial de la Salud Mental 2026, organizado por Feafes Huelva y Faisén bajo el lema 'Haz match con tu salud mental'. El acto puso el foco en la juventud y en la responsabilidad compartida para prevenir y atender los trastornos mentales.
La plaza de la Constitución de Huelva reunió este jueves a autoridades, profesionales, usuarios y familiares en el acto de lectura de la proclama y el manifiesto del Día Mundial de la Salud Mental 2026. La convocatoria, organizada por Feafes Huelva y Faisén bajo el lema 'Haz match con tu salud mental', según recoge Andalucía Información, sirvió para visibilizar la importancia del bienestar emocional y reclamar una acción conjunta que proteja los derechos de las personas con trastornos mentales.
La alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, presidió la ceremonia acompañada por la concejal de Deportes, Salud y Consumo, María de la O Rubio. Durante su intervención, Miranda agradeció la labor de ambas entidades y subrayó que en la ciudad hay profesionales capaces de abordar estos problemas, aunque advirtió que muchas situaciones se silencian. «Es una enfermedad como otra cualquiera y es necesario abordarla, tratarla y dar todas las herramientas», afirmó la regidora.
«Hay que tener mucho cuidado con la forma de hablar porque muchas veces, cuando se habla, criminalizamos y fijamos estigmas que hacen muchísimo daño»
La alcaldesa insistió en la necesidad de combatir los estigmas y proteger los derechos de quienes padecen trastornos mentales, y reafirmó el compromiso del Ayuntamiento de Huelva para seguir colaborando con organizaciones y otras administraciones en prevención y atención adecuada.
La diputada de Igualdad y Familias en la Diputación Provincial de Huelva, María del Mar Martín, valoró el trabajo diario de Feafes y Faisén y pidió que los jóvenes puedan expresar sus emociones y pedir ayuda sin miedo a ser juzgados. También abogó por reforzar la prevención y el seguimiento en municipios pequeños y áreas rurales, donde el acceso a recursos es más limitado.
El delegado de Sanidad y Consumo de la Junta en Huelva, Juan Carlos Duarte, señaló que el estigma sigue siendo una barrera para reconocer y tratar los problemas de salud mental. Duarte destacó la necesidad de implicar a administraciones, sistema sanitario y sociedad, con recursos y medidas preventivas dirigidas especialmente a la población infantil y juvenil.
Desde las entidades organizadoras, el director de Faisén en Huelva, Juan Jesús Cordero, explicó que la salud mental no se construye solo en consultas o tratamientos, sino también en la vida diaria, con relaciones personales, acceso al ocio, cultura, deporte y participación comunitaria. Cordero pidió colaboración entre administraciones, organizaciones sociales y empresas para crear oportunidades que permitan desarrollar proyectos de vida y participar plenamente en la sociedad.
El secretario de Feafes Huelva, Manuel Márquez, que representó a la entidad en ausencia de su presidenta, defendió que «la salud mental sea una prioridad real en la agenda política y social, con recursos públicos suficientes y una atención accesible y de calidad». Márquez también subrayó «la necesidad de acabar con el estigma y garantizar que las personas con problemas de salud mental puedan vivir con plenos derechos, dignidad e inclusión».
El manifiesto y la proclama, leídos por la alcaldesa y dos usuarios, centraron su mensaje en el bienestar emocional y psicosocial de niños, adolescentes y jóvenes, y en la urgencia de responder al aumento de problemas en estas etapas. El texto vincula estas dificultades a factores sociales y económicos como la precariedad, el aislamiento, el impacto de las redes sociales, la presión por modelos de éxito y la falta de perspectivas de futuro.
La proclama reclama fortalecer los servicios de atención y la formación de los profesionales que trabajan con jóvenes, mejorar la detección temprana y coordinar respuestas integrales basadas en derechos y en el refuerzo de redes comunitarias. También pide educación emocional adaptada a cada etapa educativa y prevenir autolesiones y conductas suicidas.
El manifiesto defiende el derecho de la juventud a participar en la sociedad, ser escuchada y tomar parte en las decisiones que le afectan, y advierte de los riesgos del aislamiento, el ciberacoso y la presión social. El acto concluyó con el compromiso de las entidades y administraciones presentes de seguir trabajando en red para que pedir ayuda no sea un motivo de vergüenza.

