La Biblioteca Provincial de Huelva guarda 19 guías de viaje en inglés de la colección Black's Beautiful Books, publicadas a principios del siglo XX. Forman parte del fondo Vázquez López, con 178 volúmenes.
La Biblioteca Provincial de Huelva conserva entre sus fondos un conjunto de 19 guías de viaje en lengua inglesa publicadas en las primeras décadas del siglo XX. Pertenecen a la colección Black's Beautiful Books, editada por la casa británica Adam & Charles Black, y forman parte de los 178 volúmenes del fondo familiar Vázquez López, según publica Huelva Información.
Estos libros permitían conocer Inglaterra, París, San Petersburgo, el Nilo, Egipto, la India o Nueva Zelanda sin moverse de casa. Incluían textos y grandes láminas en color que reproducían acuarelas de ilustradores de la época. La editorial, nacida en Edimburgo en 1807 y trasladada a Londres en 1889, publicaba también la Encyclopædia Britannica.
La conocida como Twenty Shilling Series llevó este concepto a su máxima expresión. Los libros incluían hasta un centenar de ilustraciones a color reproducidas mediante la técnica de los tres colores, que permitía trasladar con gran fidelidad los matices de las acuarelas originales. Las fotografías en color aún no ofrecían esas posibilidades.
Pero eran también objetos de lujo. Las cubiertas estaban decoradas, los títulos estampados en dorado y muchas ilustraciones se protegían con hojas de papel de seda. El precio de veinte chelines equivalía a más de una semana de salario de un trabajador británico.
Las cubiertas, diseñadas en muchos casos por A. A. Turbayne y los artistas del Carlton Studio, tenían influencias del art nouveau y motivos como el escarabajo con las iniciales de la firma. En varios de los volúmenes onubenses se conserva la etiqueta de la Librería Ribary, el establecimiento del suizo Max J. Ribary en la calle Alonso de Mora, actual Espronceda, especializado en obras en lenguas extranjeras.
Uno de los ejemplares es Happy England, publicado en 1903 y reeditado en 1909. Ofrece una imagen idealizada de la Inglaterra rural, con ilustraciones de Helen Allingham, una de las grandes acuarelistas británicas. Sus primeras ilustraciones, publicadas en revistas británicas en la década de 1870, llamaron la atención de un joven Vincent van Gogh.

