La Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía inspecciona el etiquetado de 482 productos alimenticios en 142 establecimientos y 30 páginas web hasta diciembre. En la provincia de Huelva, el servicio provincial de Consumo participa en estos controles que incluyen la toma de 121 muestras.
El servicio provincial de Consumo de la Junta de Andalucía en Huelva participa en el control oficial de productos alimenticios que se comercializan sin repercusión en seguridad alimentaria y nutrición. La Dirección General de Consumo de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias ha puesto en marcha estas actuaciones, según publica diarioavanza.es, que se extenderán hasta diciembre y que suponen la revisión del etiquetado de 482 productos alimenticios en 142 establecimientos y 30 páginas web de toda Andalucía.
Los controles se realizan en establecimientos donde se venden alimentos, comercios minoristas situados en mercados de abastos municipales y locales que comercializan productos importados. En la provincia de Huelva, los inspectores del servicio provincial de Consumo se encargan de verificar el cumplimiento de la normativa en los productos que se venden tanto envasados como a granel, con independencia de si la venta es presencial o a distancia.
Las actuaciones se enmarcan en el Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria 2026-2030 y contemplan la toma de 121 muestras para su análisis en laboratorio. En Andalucía, los controles se centran en hielos comestibles y helados, bebidas alcohólicas (cerveza, vino, vinos aromatizados y bitter-soda, bebidas derivadas del vino y bebidas espirituosas), patatas fritas y productos de aperitivo, platos preparados, barritas energéticas, kimchi y tofu, entre otros.
El objetivo es comprobar la adecuación del etiquetado a la normativa aplicable y garantizar el derecho a la información de las personas consumidoras. Los inspectores revisan la lista de ingredientes, la información nutricional, la declaración de sustancias o productos que pueden causar alergias o intolerancias, la cantidad de producto, la fecha de caducidad o de duración mínima, las condiciones de conservación y la identificación del lote.
Además, mediante la toma de muestras y su posterior análisis en laboratorio, se comprobará la posible existencia de alteraciones, adulteraciones o fraudes en los productos alimentarios. La Junta incide en que la información alimentaria debe ser clara, veraz y suficiente, y no inducir a error al consumidor sobre las características, composición, naturaleza o propiedades del alimento.
Para cualquier duda o consulta en materia de consumo, la ciudadanía puede contactar con Consumo Responde, un servicio gratuito de información y asesoramiento impulsado por la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias. Está disponible en el teléfono 900 21 50 80 y en el correo electrónico consumoresponde@juntadeandalucia.es, ambos en horario de 8 a 20 horas de lunes a viernes y de 8 a 15 horas los sábados (salvo festivos), así como en la web www.consumoresponde.es y en los perfiles de X, Facebook e Instagram. También se puede recibir asesoramiento en los servicios provinciales de Consumo presentes en todas las capitales de provincia, en las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC) y en las organizaciones de personas consumidoras y usuarias.

