Una mujer de 63 años asegura que cada mañana aparece café caliente en la taza azul que fue de su marido, fallecido hace dos años. Colocó una cámara en la cocina y el vídeo no muestra a nadie preparándolo.
Una mujer de 63 años de Huelva sostiene que desde hace dos años, cuando falleció su marido, encuentra cada mañana café caliente en una taza de cerámica azul que perteneció al fallecido. El fenómeno, según su relato, ocurre entre las siete y las ocho de la mañana, la misma franja en la que su marido solía levantarse para preparar el café antes de que ella se despertara.
La primera vez que encontró la taza llena pensó que había sido ella misma y no lo recordaba. El duelo, el cansancio y el insomnio podían explicar un despiste. Pero el episodio se repitió. La taza, además, no es una cualquiera: es la que usaba él. La información la recoge Huelva Información.
Ante la repetición, la mujer decidió instalar una pequeña cámara doméstica en la cocina para averiguar qué sucedía cuando ella no estaba. Según su testimonio, la grabación muestra la cocina vacía y la taza azul, también vacía, en el escurridor. Hasta aproximadamente las siete y cuarto. A partir de ahí, la mujer asegura que el vídeo no registra a nadie entrando ni manipulando la taza, pero el café aparece.
"Para mí era básico saber cómo llegó ese café allí, sé que no es el único caso pues he leído varios trabajos tuyos sobre el caso de doña Encarna y el café, por eso también contacté contigo"
La mujer, que responde al nombre de Carmen Medina, ha relatado los hechos en primera persona. No hay por ahora explicación verificada del suceso. Lo único comprobable es su testimonio y la existencia de la taza y la cámara.

