La Asociación de Víctimas de Adamuz ofrece orientación a los afectados por el accidente ferroviario de Urda. Recomienda acudir al médico aunque no se aprecien lesiones y pedir ayuda psicológica desde el primer momento.
El accidente ferroviario de Urda ha reabierto el dolor de las víctimas de Adamuz. Según recoge Huelva Información, la Asociación de Víctimas de Adamuz ha querido transmitir a los afectados y a sus familiares su experiencia para orientarles en los primeros pasos. Su mensaje principal es que lo prioritario es la salud de las personas y sus familias.
La asociación insiste en acudir al médico aunque no se aprecien lesiones y en pedir informes de todas las consultas. Aconseja fotografiar cualquier herida o hematoma y consultar ante cualquier síntoma que aparezca después del accidente. También recomienda solicitar ayuda psicológica desde el primer momento, incluso si no parece necesaria, porque pesadillas, insomnio, miedo a viajar o culpa pueden aparecer más tarde.
Otra de sus propuestas es crear una red de apoyo entre víctimas y familiares. La asociación se ofrece a ayudar a formar los primeros grupos de WhatsApp, con los contactos que ya tiene y siempre con el consentimiento de cada persona. Pide además proteger a niños y mayores de la sobreexposición a imágenes y noticias y explicar lo ocurrido a los menores con palabras adecuadas a su edad.
En el terreno legal, la asociación aconseja conservar billetes, informes médicos y psicológicos, gastos de rehabilitación, bajas laborales y justificantes de desplazamientos o alojamiento. Recomienda fotografiar los daños en las pertenencias y, sobre todo, no firmar acuerdos indemnizatorios definitivos en estos primeros días. Antes de contratar a un abogado, sugiere comparar propuestas y revisar si alguna tarjeta de crédito o débito incluye seguro de viaje.
Sobre el Seguro Obligatorio de Viajeros (SOV), la asociación aconseja solicitar la apertura de un expediente, conocer qué aseguradora lo gestiona y comprobar si una cantidad ofrecida es una ayuda, un anticipo o una liquidación definitiva, ya que esta última puede implicar renunciar a futuras acciones.
Según la asociación, no es necesario resolverlo todo de inmediato. Su recomendación es centrarse primero en la recuperación física y emocional de las víctimas y en el acompañamiento a sus familias.

