El fuego de Niebla arrasó 33.000 hectáreas, de las que 28.578 son onubenses, y se convierte en el mayor de España en 2026. La provincia suma 151 intervenciones del Infoca y 48 municipios afectados.
La campaña de incendios forestales de 2026 en la provincia de Huelva se cierra como una de las más graves de las últimas décadas. El fuego declarado el 6 de agosto en el paraje Raboconejo, en Niebla, arrasó alrededor de 33.000 hectáreas repartidas entre once términos municipales de Huelva y Sevilla, de las que 28.578,74 hectáreas pertenecen a la provincia onubense, según la medición definitiva del programa europeo Copernicus. Se trata del incendio de mayor superficie de España en 2026, según el visor del Ministerio para la Transición Ecológica.
El fuego de Niebla no fue un episodio aislado. La información, avanzada por Diario de Huelva, detalla que el año se complicó especialmente en junio con los incendios del Andévalo. El originado en Villanueva de los Castillejos afectó a 6.310 hectáreas en los términos de Gibraleón, San Bartolomé de la Torre, Alosno y el propio Villanueva de los Castillejos, y obligó a desalojar de forma preventiva a más de 380 personas. La Junta de Andalucía lo declaró desastre natural por sus consecuencias sobre explotaciones agrícolas y ganaderas.
A lo largo del verano se sucedieron otros grandes incendios en Alosno, El Cerro de Andévalo, Almonaster la Real, Almonte y Lucena del Puerto, entre otros puntos. A mediados de agosto, el Infoca había realizado ya 151 intervenciones en la provincia, la cifra más alta de Andalucía. Además, 48 de los 80 municipios de Huelva, el 60% del total, habían registrado algún incendio o conato.
El perímetro del incendio de Niebla llegó a alcanzar unos 210 kilómetros y afectó a municipios como Berrocal, El Campillo, Escacena del Campo, La Palma del Condado, Paterna del Campo, Valverde del Camino, Villalba del Alcor, Villarrasa y Zalamea la Real, además de Niebla y Aznalcóllar, ya en la provincia de Sevilla.
Las consecuencias económicas también han sido notables. Solo los incendios del Andévalo fueron valorados por Asaja-Huelva en al menos 35 millones de euros de pérdidas directas en explotaciones privadas, una cifra que no incluía los costes de restauración ni la pérdida de productividad futura.
El verano no dio tregua ni siquiera al final. En septiembre, nuevos fuegos obligaron a activar dispositivos del Infoca en distintos puntos, como el declarado el 15 de septiembre en Santa Bárbara de Casa, que afectó inicialmente a 305 hectáreas.
La superficie quemada solo en el incendio de Niebla supera la de muchos años completos de incendios en la provincia. La sucesión de emergencias desde junio convierte 2026 en un año excepcional por la extensión y simultaneidad de los fuegos. La provincia afronta ahora la recuperación de las zonas afectadas, la evaluación definitiva de los daños y la restauración de un territorio que en algunos puntos tardará décadas en recuperar su aspecto anterior.

